El Nobel de la Paz causó reacciones en el mundo a favor de Liu Xiaobo e irritó al gobierno chino

Las autoridades del país asiático calificaron de "obsceno" el galardón. Presiones internacionales para la liberación del flamante premiado. Qué dijo Obama. Galería.

24-08-2026 | 18:21

Toda una revuelta se desató tras la entrega del Premio Nobel de la Paz al disidente chino LiuXiaobo, que desde diciembre purga 11 años de cárcel por "subversión" en su país. El galardón provocó una inmediatareacción de indignación del régimen de Pekín, que calificó de "obscenidad" que el Comité Noruego haya premiado al disidente. Mientras tanto, sedesconoce si Xiaobo tuvo posibilidad de enterarse que fue premiado, y su mujer logró burlar el cerco que pretende evitar que hable con la prensa, y habló porteléfono y por medio de Twitter .

En tanto, varios países europeos y la organización Amnistía Internacional comenzaron a presionar al gobierno chino para que libere a Liu, profesor universitario yperiodista que recibió el galardón "por su larga y no violenta lucha por los derechos fundamentales en China", talcomo lo señaló el presidente del Comité Nobel de Noruega, Thorbjoern Jagland. MIentras que elpresidente estadounidense Barack Obama celebró el premio Nobel de la Paz otorgado a Liu, y pidió al gobiernochino su liberación, un año después de haber recibido él mismo ese premio.

Después del anuncio del Nobel, la reacción de China no se hizo esperar. El portavoz de lacancillería en Pekín, Ma Zhaoxu, recalcó en un comunicado que "Liu Xiaobo fue hallado culpable deviolar la legislación china" y sostuvo que las acciones del disidente "son contrarias a losobjetivos del Premio Nobel de la Paz", informó la AFP. Además, el ministerio de Exteriores chino, mediante un comunicado, señaló que elgalardón es "una obscenidad", y asegura que al premiar a Liu, "el Comité Nobel ha violado yblasfemado ese premio". Al tiempo que advirtió de que la medida perjudicará las relaciones chino-noruegas.

La esposa del disidente, Liu Xia, se declaró en cambio "encantada" por la noticia, yagradeció a todos quienes apoyaron a su marido, incluyendo al Dalai Lama, líder delbudismo tibetano, cuya obtención del Nobel de la Paz en 1989 había provocado igualmente lacólera del gobierno chino. La mujer logró burlar el cerco que pretende evitar que hable con laprensa, y señaló al canal de Hong Kong Cable Televisión: "Creo que después del premio, más genteejercerá presión sobre China. Esto es para todos los que trabajan por los derechos humanos".

Las declaraciones de la mujer se dieron pese a que, anoche, la seguridad del Estado le exigió que abandone Beijing debido al gran interésmediático por la posible concesión del premio, informó Télam. La esposa de Liu dijo que espera poder ir a saludar a su marido a la cárcel elsábado próximo. Y destacó: "Le daré un gran abrazo". Pero no quedó claro si Liu -quien purga unacondena de 11 años- recibió la noticia de que ganó el Nobel.

Noruega ha felicitado al premiado "por su compromiso a favor de la democracia y los derechosdel Hombre", ignorando las amenazas chinas. Del mismo modo reaccionaron otros países auropeos,que comenzaron a presionar al gobierno chino para la liberación de Liu. Alemania, a través de unportavoz de la primer ministra Angela Merkel ha calificado al activista de "gran defensor de losderechos humanos en su país" y ha expresado su deseo de que salga pronto en libertad. Al igual que Francia, que mediante su ministro deExteriores, Bernard Kouchner, emitió una nota en la que dice que "Francia, como la UE, ha expresadosu preocupación desde el arresto y ha llamado varias veces a su liberación". En tanto, el presidente de la ComisiónEuropea, José Manuel Durão Barroso, también consideró que el premio será un estímulo para los que"luchan por la libertad y los derechos del Hombre", informó el diario español El País.

Por su parte, Amnistía Internacional expresó su confianza en que elpremio a Liu sirva para sacar a la luz "la violación de los derechos humanos que padece China", yaprovechó para pedir a Pekín que libere al disidente y a todos los prisioneros políticos de las cárceles del país.

Liu, 54 años, casado y sin hijos, había sido detenido por primera vez tras la represión delmovimiento estudiantil de la plaza de Tiannamen de Pekín en junio de 1989. Pasó un año y medio traslas rejas, sin sentencia. Volvió a ser detenido a fines de 2008 por haber impulsado la Carta 08,una petición que abogaba por reformas políticas en el régimen comunista chino. El juicio se celebróen diciembre de 2009 y el disidente fue condenado a 11 años de cárcel, por tentativa de "subversióndel poder del estado".

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