El alzamiento de militares y policías enEcuador se gestó por la eliminación de incentivos para ambas fuerzas de seguridad, tras el veto parcialque el presidente Rafael Correa realizó sobre el proyecto de ley de Servicios Públicos, quemantenía el privilegio de bonos extra laborales sólo para los policías.
El proyecto de ley que aprobó la Asamblea Nacional de ese país fue parcialmente vetado porCorrea, lo que provocó la ira de los uniformados, que hoy tomaron comisarías y el aeropuerto deQuito.
Los uniformados no sólo reclaman la restitución de los bonos extra, sino también los años previstos para su ascenso, entre otros puntos. Además, uno de lospolicías indicó a la prensa local que reclaman las condecoraciones y los juguetes para sus hijos. Se trata, según afirmó, de losbeneficios que les fueron quitado, informó El Universo de Ecuador.
Los uniformados de la Fuerza Aérea Ecuatoriana (FAE) manifestaron su rechazo de manera inmediatay extremaron las medidas con la toma del aeropuerto de Quito, la capital nacional.
El proyecto de Ley de Servicios Públicos, mantenía el privilegio de bonos extra laboralessólo para los policías y fue vetado por el Jefe de Estado. "La ley trata de homologar los salariosde los servidores públicos para que no haya grandes diferencias entre unos y otros. Se trata deestablecer justicia salarial", dijo el canciller ecuatoriano, Ricardo Patiño, a Telesur. "Eso le molesta a la gente que estaba recibiendo prebendas adicionales y, por supuesto, a la policía que no estábien informada", concluyó.
En medio de la sublevación policial, Correa desafió a los uniformados, abriéndose lacamisa y golpeándose el pecho: "Si me quieren matar que me maten". Luego, tuvo que ser internado por asfixia, tras haber sidoalcanzado por gases lacrimógenos en medio del caos.








