El Gobierno italiano tasará los inmuebles de la Iglesia. Mediante la modificación de una nueva ley se obligará al Vaticano a pagar el Impuesto de Bienes Inmuebles (ICI en italiano) de todos los edificios que no se dediquen al culto religioso.
La normativa no hará distinción entre iglesias y otro tipo de edificios que además de albergar, por ejemplo, capillas, se dediquen a fines lucrativos.





