Escándalo sexual golpea al Presidente de Sudáfrica a siete días del Mundial

Su segunda esposa, que está embarazada, lo engañó con uno de sus custodios y él la echó de la residencia de Gobierno. Todo un país, atento a la noticia. Fotogalería.

24-08-2026 | 13:40

No todo es fútbol en Sudáfrica. Un escándalo sexual golpea al presidente del país organizadordel Mundial de 2010. Nompumelelo Ntuli, la segunda esposa del presidente Jaccob Zuma, un hombresiempre acechado por las polémicas, lo engañó con uno de sus custodios y detonó una crisis que amenaza con empañar lagran ceremonia de apertura de la Copa del Mundo.
La situación genera polémica ya que Ntuli está embaraza del que sería el tercer hijo del primer mandatariosudafricano.
El escándalo sexual hoy se robó las tapas de todos los diarios en Johannesburgo, la ciudad enla que jugarán varias de las potencias del torneo (Argentina, Brasil y España, entre otros). Losprincipales titulares giraron en torno a la infidelidad y sólo en segundo plano se refirieron a lospreparativos del evento deportivo.
Es que no sólo está en juego el engaño amoroso, sino que además los medios sudafricanos ya han comenzando a especular si el niño en el vientre de la primera dama sudafricana es delPresidente o del custodio.
Según informó el diario The Star, uno de los de mayor circulación del país, Zuma se enteró de lo sucedido endiciembre pasado, pero recién ahora, a una semana del inicio del Mundial, trascendió a la prensa.Inundado por la ira en plena navidad, cuando se enteró del traspié de su mujer, la echó de laresidencia presidencial, algo similar a lo que ocurrió en Argentina, cuando el entonces presidenteCarlos Menem expulsó a su mujer Zulema Yoma y sus hijos Carlos y Zulema Menem.
El silencio en el Gobierno sudafricano es total y el presidente ha instruido a los serviciosde inteligencia y a la policía que investiguen cómo una carta, en la que se revela el engaño, sefiltró a los medios. "No estoy preparado para comentar temas de la vida privada", dijo el vocerodel Presidente, Vincet Magwenga.
Con las cosas así planteadas, mientras la pelota sigue rodando en las distintas sedes delMundial, donde se ultiman los detalles para el puntapié incial, Zuma no vive la fiesta queimaginaba.

(*) Enviado especial de Perfil.com a Johannesburgo, Sudáfrica.

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