Fidel y sus cómplices no resisten el archivo

La muerte del prisionero de conciencia cubano Orlando Zapata Tamayo hacen que las palabras del cubano lo golpeen en su propia cara.

24-08-2026 | 09:10

En el parque en honor al escritor francés Víctor Hugo, situado entre las paralelas de las callesH-I y 19-21 en el municipio Plaza, Ciudad de La Habana, se encuentra un monumento en memoria de losirlandeses que murieron en huelga de hambre. Las palabras de Fidel Castro, inscriptas en la placa, golpean ahora a su régimen como unboomerang de bronce, a raíz de la muerte del prisionero de conciencia cubano Orlando Zapata Tamayo , acaecida el pasado 23 de febrero, luego de una prolongada huelga de hambre.

Dice la placa: “La tozudez, la intransigencia, la crueldad, la insensibilidad ante lacomunidad internacional del Gobierno Británico frente al problema de los patriotas irlandeses enhuelga de hambre hasta la muerte, recuerdan a Torquemada y la barbarie de la inquisición en plenaedad media. ¡Tiemblen los tiranos ante hombres que son capaces de morir por sus ideas tras 60 díasde huelga de hambre! Al lado de este ejemplo, ¿qué fueron los tres días de Cristo en el calvario,símbolo durante siglos del sacrificio humano? ¡Es hora de poner fin, mediante la denuncia y lapresión de la comunidad mundial, a esa repugnante atrocidad!”

Fidel Castro pronunció las palabras que figuran en la mencionada placa, el 18 de agosto de 1981en una Conferencia de la Unión Interparlamentaria. Sin embargo, casi tres décadas después, elrégimen del tembloroso tirano del Caribe calificó a su nueva víctima, Zapata Tamayo, como un“delincuente antisocial” y un “extorsionador”, por haber elegido la mismaforma de protesta que los irlandeses.

Pero además de no resistir al archivo, hay que aclarar que los ideales y los métodos violentosdel IRA, que entonces defendía el dictador cubano, son muy diferentes de los valores democráticos yla lucha pacífica por los cuales ofrendó su vida el heroico albañil Zapata Tamayo y cuyo desafío locontinúa en estos momentos el periodista y psicólogo Guillermo “Coco” Fariñas.

Y mientras se mantiene la tozudez, la intransigencia y la crueldad de la dictadura cubana, desdela Cámara de Diputados de Chile hasta el Parlamento Europeo se pronuncian categóricamente denunciando la violación a los derechos humanos en Cuba. Pero lamentablemente,salvo escasas excepciones, prevalece una gran insensibilidad latinoamericana hacia el movimientocívico y el pueblo cubano, permitiendo así que continúe la represión en la isla y convirtiéndosecon su simpatía o silencio en cómplices de la muerte de Zapata Tamayo.

Es el caso de Lula, por ejemplo, quien con su aberrante comparación de los presos políticoscubanos con los criminales de las prisiones de San Pablo y su aval a un sistema legal cuestionadopor la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, mostró una insensibilidad que llegó hasta lacrueldad, con lo cual quedaron afectadas tanto sus credenciales de demócrata como sus pretensionesde estadista.

En este contexto, ya a nadie le sorprende el ominoso silencio del gobierno argentino, el que presume de tener una políticaexterior cuyo eje son los derechos humanos. En definitiva, es el gobierno del mismo apellido que,cuando el mundo condenaba los encarcelamientos y ejecuciones de marzo del 2003, durante “Laprimavera negra de Cuba”, festejó al dictador con aplausos en el Congreso Nacional, y leofreció una tribuna en las escalinatas de una universidad en la cual se enseñan los derechos ygarantías que el régimen de los hermanos Castro viola descaradamente.

Hay que tenerlo bien en claro: Zapata Tamayo murió por culpa del gobierno de los hermanosCastro, pero también son responsables de esta muerte y de la injusticia que personas inocentes seanencarceladas por largos años, los que apoyan y legitiman a esta larga dictadura. La historia,definitivamente, no absolverá ni a los Castro, ni a sus amigos, ni a sus adulones.

(*) Presidente y Director General del Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina(CADAL).

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