Cincuenta carriles para atravesar un peaje de autovía se utilizaron en China el pasado 6 de octubre cuando, a raíz de un breve receso, los ciudadanos iniciaron un gran éxodo y el regreso se tornó infernal.
El motivo del embotellamiento fue la vuelta de la semana de vacaciones por la fiesta nacional, del 1 al 7 de octubre. Se calcula que 750 millones de personas se desplazaron ese día. Lo que supone casi la mitad de la población.
Las fotos muestran el amontonamiento de vehículos en un punto de control de la autovía de entrada a la capital Beijing, en donde los coches ocuparon las 50 filas de paso del puesto de control.




