Un manifestante murió, según indicó un fotógrafo, tras recibir un disparo de la policía en unaprotesta multitudinaria de partidarios del candidato presidencial derrotado, Mir Hosein Musavi, quecuestiona la reelección del presidente Mahmud Ahmadinejad, a pesar de que el Gobierno prohibió lasmanifestaciones.
Un fotógrafo local, que no quiso revelar su nombre, indicó que un manifestante había muertoen unos enfrentamientos con la policía en la plaza de Teherán. En la misma zona se oyeron disparos,las nubes de humo invadían las calles y los manifestantes trataban de huir.
El conflicto estalló después de las últimas elecciones presidenciales, celebradas el 12 dejunio de 2009. El presidente Ahmadinejad resultó reelecto con el 63 por ciento de los votos, contrael 34% del opositor y conservador moderado Mir Hossein Musavi, del partido IndependienteReformista, quien ocupó la presidencia entre 1981 y 1989
El resultado dividió al país y desencadenó una oleada de protestas y huelgas, ya que lospartidarios de Musavi denuncian un supuesto fraude en los comicios. A pesar de que el Ministeriodel Interior prohibió las concentraciones, miles de manifestantes tomaron la la avenida Azadi, unade las principales arterias de la capital.
En ese lugar tradicional de las manifestaciones de conmemoración de la revolución islámica de1979 -que derrocó al régimen imperial del Sha-, Musavi se subió al techo de un coche y exclamó,altavoz en mano: "Estamos listos para participar en una nueva elección presidencial".
La policía en el lugar estimó la muchedumbre en "al menos un millón y medio de personas". Losmanifestantes pedían la "muerte" del "dictador", en alusión a Ahmadinejad, antes de retomar un tonomás apacible y de repetir: "Se-shanbé, Se-shanbé, etessab, etessab" (martes, martes, huelga,huelga). "
"Si Dios lo quiere, retomaremos nuestros derechos", dijo a la multitud Musavi, quien en unprincipio había decidido rechazar la organización de la manifestación, pero luego anunció queparticiparía para hacer un llamamiento a la calma a sus partidarios.
En medio de la manifestación, Mehdi, un ingeniero de 40 años, declaró: "es un afrenta a mivoto". "No es la primera vez que protesto", añadió Mehdi, a la vez que "espera que Musavi resistiráhasta el final".
Numerosos manifestantes lucían en la espalda una tela verde, color de la campaña electoraldel antiguo primer ministro, en la que se puede leer "¿Dónde está mi voto?".
La presencia de Musavi en la manifestación constituyó un verdadero desafío al guía supremo dela República islámica, el Ayatolá Ali Jamenei, quien pidió al líder opositor que continúe con sucontestación únicamente por los medio legales.
Según la televisión pública, Jamenei le comunicó a Musavi haber pedido al Consejo de losGuardianes "examinar con precisión" sus reclamaciones. Musavi, de 67 años, presentó una demandaoficial.
El jefe del Consejo de Guardianes, el Ayatolá Ahmad Jannati, declaró el lunes a la televisiónque su organismo se pronunciará pronto sobre esta petición de anulación de las elecciones.
Estados Unidos indicó el lunes estar "profundamente preocupada" por la violencia desatadatras los comicios y el Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon señaló que la voluntad de losiraníes debe ser "plenamente respetada".
Los gobiernos europeos se sumaron a las dudas sobre los resultados electores y se quejaronsobre las tácticas utilizadas contra los manifestantes durante el fin de semana. La Unión Europeapidió a Teherán que abriera una investigación sobre el escrutinio.
Fuente: AFP




