Se viven horas de tensión en Israel por la inminente respuesta del gobierno de Netanyahu alHamas, relacionada con el canje de prisioneros que se les exige para liberar al soldado GiladShalit, capturado en Junio de 2006. Hace tres meses se pudo observar un video del soldado -por elque Israel ya liberó a 20 mujeres- en el cual se veía en buenas condiciones de salud.
Según fuentes israelíes, el gabinete permaneció ayer reunido hasta altas horas de la noche yhabría entregado una respuesta al Hamas, a través de un mediador alemán. No se han dado detalles,pero se cree que Israel liberaría a 1000 palestinos a cambio de la restitución sana y salva delsoldado Shalit.
Analistas políticos han confirmado que el gobierno ieraelí enfrenta serias divisiones ante estasituación. Se trata de un camino con difícil salida, pues Netanyahu se opone a la política deliberar palestinos que hayan participado en hechos de sangre contra la población israelí. Pero a lavez, políticamente, es muy difícil poder convivir con la presión mediática y la tensión que el CasoShalit ha generado.
Según allegados al proceso, la respuesta israelí contendrá en esta oportunidad algunascondiciones. Entre ellas que los liberados, especialmente los más peligrosos, sean deportados aotros países y que no se les permita regresar a los territorios palestinos. Esto no es aceptado porlos palestinos, ya que muchos de los potenciales liberados se han juramentado seguir con la luchaarmada.
Hamas, aparte de exigir la salida de prisión de todas las mujeres por la vida de Shalit, ahorasolicitaría que tres presos claves, Ibrahim Hamad, Abbas al-Sayyad y Abdullah Barghouti, tambiénsean liberados. El caso más emblemático es el de Hamad, que fue perseguido por Israel 10 años antesde ser capturado: fue el jefe de las milicias palestinas en Cisjordania y está acusado de tenerdirecta participación en la muerte de 82 civiles israelíes.
Barghouti, en tanto, es un conocido líder político responsable de las Intifadas contra Israel.Algunos creen que inclusive tiene el poder suficiente para poder ocupar el puesto de Mahmoud Abbas.Por su parte Sayyad es un alto dirigente del Hamas.
Las próximas horas serán cruciales y pueden implicar disparadores de distinto calibre político,cualquiera sea el resultado. El padre de Gilad, Noam Shalit, fue convocado por el gobierno y lepidieron que tenga calma. En la calle, manifestantes pedían por una rápida resolución del caso.Inclusive llegaron a exponer 100 imágenes de cartón de Shalit en la explanada de la oficina delprimer ministro Netanyahu, en señal de protesta. “No me pregunten de esas imágenes”dijo su padre. “Quiero ver a mi hijo, el de carne y hueso, volver a casa pronto”,señaló.
(*) Especial para Perfil.com




