•Rencores entre ex yugoslavos

La guerra de los Balcanes renace en el tenis

En el encuentro entre el estadounidense de origen bosnio Delic y el serbio Djokovic se produjeron incidentes entre los espectadores.

06-10-2026 | 13:29

Melbourne - Los rencores de la Guerra de los Balcanes volvieron a sobrevolar hoy el Abierto de tenis deAustralia, donde los enfrentamientos entre jugadores de países de la ex Yugoslavia seconvierten en momentos de alta tensión.

El estadounidense de origen bosnio Amer Delic llamó a la calma antes de su duelo de hoy frenteal serbio Novak Djokovic, defensor del título en Melbourne, pero la policía tuvo que detener a varios alborotadores en las puertas del recinto por lanzar sillas y montar una pequeñarefriega.

"Es triste", lamentó Delic, que vio así enturbiado su buen partido ante el número tres delmundo, ante el que cayó por 6-2, 4-6, 6-3 y 7-6 (7-4). "No hay ningún lugar para esto en el tenis"."Esto está fuera de nuestro control", dijo por su parte Djokovic. "Para eso están las autoridades.Para intervenir en caso de que el público se extralimite".

El ambiente en el Rod Laver Arena, la cancha principal del Melbourne Park, nunca pasó de la zonacaliente a la peligrosa. Los aficionados gritaron en alguna ocasión entre el primer y segundo saqueo durante los puntos, pero no se produjo ningún incidente violento. "Hay que entender que ésta esquizá su única oportunidad de animar a sus deportistas", dijo Djokovic. "Esto es algo que hace aAustralia diferente".

La actual Australia es un país formado principalmente sobre la base de la inmigración. Tras laSegunda Guerra Mundial, las fronteras del país se abrieron de par en par. Temeroso por lo cerca quellegaron las tropas japonesas, el gobierno australiano decidió que debía multiplicar su población ydio prioridad a la entrada de personas de la Europa del Este. La comunidad yugoslava se hizo muynumerosa en el país, con decenas de miles de serbios, croatas y bosnios asentándose como refugiadoso inmigrantes en el estado de Victoria, cuya capital es Melbourne.

La tensión entre las comunidades golpeó en 2007 al Abierto de Australia, cuyo recinto seconvirtió en escenario de una multitudinaria pelea entre croatas y serbios, algo nada habitual entorneos de tenis. "Tengo la sensación de que vienen aquí por motivos políticos en lugar de paraapoyar realmente a los jugadores", lamentó el jueves el croata Ivan Ljubicic, que fue presidentedel Consejo de Jugadores de la ATP.

"Aquí es diferente de cualquier otra parte en el mundo", lamentó el veterano jugador, quesiempre se mostró conciliador y alejado de las proclamas nacionalistas. Algo más pasional esDjokovic, al que no le importa viajar a una pequeña localidad de Kosovo para reclamar supertenencia a Serbia. Sin embargo, ambos jugadores intercambiaron sus camisetas el año pasado enMontecarlo en un gesto de amistad. Al fin y al cabo, el serbio empezó en el circuito de la mano delcroata.

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