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La victoria republicana condiciona la política exterior de Obama

Los republicanos quedaron en posición de cuestionar las grandes líneas de la política exterior del presidente Barack Obama, especialmente en Medio Oriente, China, Afganistán y sobre el control de las armas nucleares.

24-08-2026 | 19:17

NUEVA YORK.- Tras su importante victoria en las elecciones legislativas, los republicanosquedaron en posición de cuestionar las grandes líneas de la política exterior del presidente BarackObama, especialmente en Medio Oriente, China, Afganistán y sobre el control de las armasnucleares.

Con los electores concentrados en temas económicos domésticos, la crisis internacional y losnueve años de guerra en Afganistán habían pasado casi inadvertidos en la campaña electoral. Perocon la mayoría conquistada en la Cámara de Representantes, los republicanos podrán utilizar sunueva plataforma para atacar los puntos débiles de Obama en materia de seguridad nacional,acusándolo de ser blando frente a China o ambivalente con Israel, según los expertos.

"El Congreso siempre da el tono en muchos de estos temas", dijo Steven Clemons, experto de laNew America Foundation. "La atmósfera se volverá muy combativa", agregó. "Van a comenzar aprotestar por todo lo que está haciendo, y poner obstáculos a todo lo que pretenda hacer", explicael analista.

Como presidente, Obama sigue sin embargo manteniendo mucho poder de cara a la política exterior,y los republicanos no podrán imponer un bloqueo a su agenda internacional. "En nuestro sistema, lapolítica exterior es fundamentalmente territorio del Ejecutivo. Eso no va a cambiar", asegura unalto funcionario del Gobierno.

Sin embargo, los republicanos pueden resultar un dolor de cabeza mediante la aprobación deresoluciones, frenando nombramientos diplomáticos y militares, o convocando audiencias legislativascontenciosas o investigaciones.

"Va a ser un caos", anticipa Clemons. Ante la creciente ansiedad de la opinión frente al podereconómico de China y a un resurgimiento del nacionalismo económico --tanto de izquierda como dederecha-- los legisladores probablemente van a "transmitir la necesidad de ejercer mayor presiónsobre China en cuestiones comerciales y monetarias", opinó Stephen Flanagan, del Center forStrategic and International Studies.

Sobre la diplomacia de Medio Oriente, algunos analistas opinan que Obama probablemente tenga másdificultades para convencer a Israel de suspender las colonizaciones en Cisjordania tras el triunfode los republicanos en las legislativas. Israel goza de un importante respaldo en el Congreso y loslegisladores republicanos ya acusaron a Obama de perjudicar a un aliado vital exigiéndole elcongelamiento de las colonizaciones.

Se espera que los republicanos también renueven sus críticas contra la Casa Blanca sobre Irán,manifestando impaciencia ante los esfuerzos para evitar que Teherán se dote del arma nuclear. Laola republicana también podría llevarse el tratado nuclear entre Estados Unidos y Rusia, a menosque el Senado logre adoptarlo en su sesión final actual, opinaron los analistas.

Sobre Afganistán, Obama seguramente también será objetivo de ataque de los republicanos, queimpugnarán sus intentos para negociar un acuerdo de paz que incluya un papel para los talibanes enla mesa de negociaciones. "Todo ese proceso va a ser muy criticado", opinó Clemons, aunque escierto que en muchos casos hasta ahora los republicanos han sido un respaldo más sólido de laguerra que los aliados demócratas de Obama.

El respaldo republicano al esfuerzo de guerra seguramente seguirá en pie, a pesar de lasprotestas iniciales por la retirada de tropas planificada para julio de 2011, estimó ThomasDonnelly, del American Enterprise Institute. La nueva mayoría republicana deberá por su partelidiar con la emergencia del nuevo sector conservador del Tea Party, cuyos puntos de vista enmateria de política exterior siguen siendo una gran interrogante.

Algunos de sus miembros cuestionan la tradición republicana de promover a Estados Unidos comouna superpotencia global. Muchos en el Tea Party profesan un aislacionismo que implica unahostilidad abierta hacia todo lo que sea acuerdos o tratados multilaterales, así como un marcadoescepticismo sobre la ayuda al desarrollo y la diplomacia en general.

Fuente: AFP

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