Así como los demócratas ungieron a Barack Obama como primer presidente negro en la historia de los Estados Unidos, los republicanos pueden colocar este año al primer vicepresidente latino en la Casa Blanca.
El cubano-estadounidense Marco Rubio, senador de Florida, y la hija de mexicanos Susana Martínez, gobernadora de Nuevo México, figuran entre los principales candidatos a ocupar el segundo lugar en la fórmula que postularán los conservadores en las elecciones de noviembre. Con ellos, el Partido Republicano busca revertir su mala imagen entre los votantes hispanos.





