La lucha de la familia de Eluana Englaro, en coma desde hace 17 años, está a punto deconcluir en la clínica que aceptó desconectar la sonda que la alimenta, en un caso que ha divididoa Italia provocando enorme conmoción social y política.
"Es el primer paso hacia la liberación de mi hija. Parece que vamos a poderlograrlo", comentó Beppino Englaro, madre de Eluana, quien batalla desde hace 10 años para que autoricen legalmentela suspensión del tratamiento que la mantiene en vida.
El caso de Eluana ha generado un debate nacional sobre la eutanasia y protestas y movilizaciones deorganizaciones católicas contrarias a la interrupción de la alimentación. "¡Detengan ese asesinato!", clamó el cardenal mexicano Javier Lozano Barragán, "ministro" de Salud del Vaticano, en una entrevista al diario La Repubblica,
"Interrumpir la alimentación y la hidratación de Eluana equivale a un abominable asesinato y la Iglesia no cesará dedenunciarlo a gritos", aseguró el purpurado.
Eluana Englaro llegó el martes al alba a la clínica "La Quiete" deUdine (nordeste) donde será "desconectada", informaron los médicos que la atienden.
La mujer, de 37 años, se encuentra en coma irreversible desde el 18 de enero de 1992 tras un accidente de tráficoque la sumió en un estado de inconsciencia del que nunca salió. "No sufrirá", advirtió elneurólogo Carlo Albereto Defanti, que forma parte de los 15 médicos y enfermeras a cargo del caso. El equipo médico estima que morirá en un plazo de 15 a 20 días.
El médico a cargo de la suspensión de la alimentación y la hidratación, el anestesista Amato de Monte, admitió que se encuentra "profundamente desolado como hombre, como padre, como médico y comociudadano".
Además del médico, varios exponentes políticos, entre ellos el presidente de la Cámara de losDiputados, Gianfranco Fini, han pedido que se respete el dolor de la familia y se guardesilencio ante un caso tan delicado. "La hemos visto siempre en las fotos llena de vida y juventud. La realidad es completamentediferente", aseguró de Monte.
El cese de la alimentación artificial fue autorizado en noviembre pasado por la Corte deCasación italiana, pero no ha sido aplicado debido a la presión del gobierno de Silvio Berlusconi,que a través del ministro de Salud Maurizio Sacconi ha dado directivas que prohíben a loshospitales públicos cumplir la sentencia judicial.
Desde que la clínica de Udine anunció en enero que estaba dispuesta a recibirla, pese a laspresiones gubernamentales y religiosas, numerosos prelados y políticos han manifestado sucontrariedad.
Esta semana grupos de manifestantes intentaron impedir el paso de la ambulancia que trasladaba a Eluana a la nueva clínica y pedían a gritos "¡No la maten!, ¡no lamaten!".
El propio papa Benedicto XVI intervino el domingo sin mencionar a Eluana para denunciar como "inaceptable" lo que calificó de "eutanasia".
"La eutanasia es una falsa solución al drama del sufrimiento" dijo el Pontífice,un acto "indigno para el hombre".
Fuente: AFP






