Dejando de lado la crisis financiera y los piratas somalíes, la noticia que acaparó la atenciónen Washington fue la presentación en sociedad del perro de la familia presidencial. Los Obama recibieron en la Casa Blanca a “Bo”, la mascota que elPresidente norteamericano les había prometido a sus hijas luego de las elecciones. El cachorro fuela promesa de Barack para compensar a sus hijas por sus largas ausencias durante la campaña del añopasado.
“Bo”, como lo bautizaron las hijas del Presidente, es un ejemplar Perro de AguasPortugués, una raza hipoalergénica determinada por la alergia que sufre Malia, de diez años. Lamascota tiene seis meses de edad, es mayormente negro con sus patas, pecho y barbilla blancas.
El nuevo miembro de la familia fue obsequiado a las hijas de Obama, Malia y Sasha por un amigo cercano, el senadordemócrata por Massachusetts Edward Kennedy, y fue educado por los entrenadores caninos delsenador. Ahora tendrá que superar unos días de prueba en la Casa Blanca para convertirse en elcanino elegido.
"Finalmente tengo un amigo", bromeó Obama mientras su hija Malia presentó a Boante un enjambre de fotógrafos, camarógrafos y periodistas en el césped de la Casa Blanca. "Estamosmuy contentos con Bo", añadió.




