Durante la última semana, el presidente Luiz Inácio Lula Da Silva adoptó una decisióncontrovertida en materia de Seguridad: dotar a las Fuerzas Armadas de poder policial para custodiaruna de sus mayores riquezas estratégicas, el Amazonas. Desde ahora, y de acuerdo con el decretopresidencial que da curso a la ley PLC 10/2010, los militares tendrán poder para arrestar, requisary encarcelar a civiles bajo amparo legal. Y aunque el ejército ya contaba con una norma especialque lo habilitaba a intervenir en caso de necesidad, la novedad es que también la Fuerza AéreaBrasileña (FAB) y la Marina que patrullan los cielos y cursos fluviales del Amazonas podrán actuarsin esperar a las fuerzas policiales que conducen los arrestos.
“La tarea corresponde a una fuerza de naturaleza policial, como la Gendarmería enArgentina. Y es razonable la preocupación sobre los militares y los derechos humanos. Pero en lamayor parte del mundo, las violaciones las cometen cuerpos civiles en sociedades que los toleran,lo que no sucede en Brasil. Esta estrategia es necesaria para terminar con la violencia en variasciudades, como Río, que se nutren del tráfico de drogas y armas que ingresan por las fronteras, enespecial al norte del país”, sostuvo ante PERFIL el ex secretario de Seguridad y DerechosHumanos de Lula entre 2003 y 2006, Jorge Da Silva.
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