•Asamblea General y cumbre del G-20

Maratón de discursos en la ONU

Potencias y países subdesarrollados hablaron de los temas que consideran prioritarios, como la crisis global y el avance nuclear iraní. La singular participación de Kadaffi.

06-10-2026 | 18:08

Fue el primer día de la Asamblea General de la ONU. En unas 12 horas se pudoescuchar a casi todos los presidentes de las primeras potencias del Mundo, a un líder que jamáshabía asistido como ser el libio Kadaffi (que habló casi 100 minutos), al iraní Ahmadinejad, y a varios referentes latinoamericanos, incluída Cristina Fernández de Kirchner.

Brasil fue el país que inauguró la ronda de discursos tal cual marca una tradiciónque ya lleva 60 años. Este año Lula hizo especial énfasis en la toma del poder en Honduras y en la crisiseconómica pidiendo que los países pobres y en desarrollo tengan más oportunidades: "Después de 65 años, el mundo ya no puede ser manejado por las mismas normas de BrettonWoods", dijo el brasilero abogando por un cambio en los organismos multilaterales.

Después le tocó a Obama, que hizo un llamado a la unidad del Mundo y dijo que su país no puede solocon la tarea de solucionar todos los problemas globales. Fue un encendido discurso, transmitido portodas las cadenas de televisión norteamericana. “Si nos llamamos Naciones Unidas debemos hacer honor a ese nombre”,dijo Obama.

La nota de color la dio Muammar Kadafi, que por primera vez en los cuarenta años que gobierna en Libia, sepresentó ante la Asamblea. Apenas pisó el estrado se manifestó enojado porque el “Charter delas Naciones Unidas” no es justo ni es respetado por sus miembros, según su óptica. “Solo vienen a dar un discurso y después desaparecen un año entero”dijo el libio -casi rompiendo el libro que tiene las regulaciones de la ONU porque el Consejo deSeguridad está en manos de potencias que según él no respetan a los países menos desarrollados. “Desde que se formó la ONU, hubo 65 guerras”, destacó Kadafi, mientrastenía en el podio varios papeles escritos a mano como ayudamemoria. Recordó famosos casos de lahistoria reciente, incluidos la guerra de Corea, la muerte de Sadam Hussein y la de John F.Kennedy. Al final de su discurso dijo que sometería a votación que la ONU se fuera de Nueva York,pues afirmó que le produce cansancio viajar a Occidente. También acusó a los laboratoriosdel mundo por crear el virus de la gripe humana para luego “vender vacunas”.

Siguiendo con los discursos de la jornada: Rusia afirmó su beneplácito porque EE.UU. deja de lado temporariamente el planBush para instalar en Polonia un escudo antimisiles. El francés Sarkozy insistió en regular los mercados de capital y también planteó supreocupación por la carrera nuclear iraní. El italiano Berlusconi habló de economía y China también planteó temas de recalentamientoglobal aunque, en privado y con Obama, se quejó por las tarifas aduaneras que EE.UU. le impone asus productos.

Uribe de Colombia protestó con los países que quieren legalizar las drogas, Bachelet de Chile denunció los paradigmas neoliberales, el uruguayo Tabaré Vazquez dijo que la papelera Botnia no contamina, y Evo Morales volvió a protestar contra EE.UU. por acusar a su país de narcotraficary defendió de nuevo el consumo de la hoja de coca. Aunque vale decir que todos los mandatarioslatinos tuvieron un denominador común: el pedido para que Zelaya sea restituido como Presidente deHonduras.

Al final de la tarde le llegó el turno al iraní Ahmadinejad mientras varios países hicieron retirar sus delegaciones. “Los comicios en Irán hansido gloriosos y plenamente democráticos” afirmó. También habló de paz: “estamospreparados para estrechar cálidamente las manos que nos tiendan con honestidad”, aunqueaprovechó el momento para fustigar a Israel -especialmente por los combates en Gaza- y a EstadosUnidos por expandirse militarmente (hasta se refirió a las bases nuevas en Colombia), y por lasbatallas que se libran a diario en Afganistán e Irak. También pidió por un desarme nuclear mundial,pese a que no nombró una palabra de sus propios desarrollos en la materia y atacó el capitalismo,en un discurso que como le es ya habitual, incluye aspectos religiosos y advertencias. Desde ya eliraní no pronunció una palabra sobre el reclamo argentino relacionado con el pedido derequerimiento realizado por la justicia para esclarecer el atentado a la AMIA de 1994. Afuera,mientras todo esto ocurría, algunos neoyorkinos se manifestaban por la presencia de Ahmadinejad enla ONU y pedían que se vaya del país. De las acusaciones de Cristina y la Argentina, no dijo ni una palabra.

(*) Especial para Perfil.com.

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