Médicos mexicanos fueron fuertemente criticados después de que dejaran caer un corazón mientras era llevado a toda prisa a un hospital con el fin de trasplantarlo.
La policía de la Ciudad de México informó que transportaba el órgano en un helicóptero, en una “maniobra de precisión y rapidez”.
Sin embargo, después de salir de la aeronave, un médico tropezó y el corazón, envuelto en una bolsa de polietileno, se salió de una hielera y cayó en la calle.
El médico puso de nuevo el corazón en la hielera y la Secretaría de Salud confirmó que el órgano llegó al hospital donde lo esperaba el receptor.
Sin embargo, se desconocía en lo inmediato si el trasplante fue exitoso.





