WASHINGTON.- El presidente estadounidense, Barack Obama, levantó este lunes todas las restricciones, vigentes desde hace tresdécadas, para los cubano-estadounidenses de viajar y enviar remesas de dinero a Cuba. "El presidente encomendó a los secretarios de Estado, Tesoro y Comercio tomar las medidasnecesarias para levantar todas las restricciones a individuos para que visiten familiares en Cuba yles envíen remesas", indicó en rueda de prensa el portavoz de la Casa Blanca, RobertGibbs.
Se trata de un cambio histórico, a pocos días de la Cumbre de las Américas, que de viernes a domingoreunirá en Trinidad, por primera vez, a Obama con sus homólogos latinoamericanos, muchos de loscuales han pedido a Estados Unidos que levante el embargo contra Cuba.
Justamente eso es lo que reclamó el líder cubano Fidel Castro, en la primera reacción de Cuba alanuncio, al aclarar que la isla caribeña no pide "limosnas".
En su artículo "Del bloqueo no se dijo una palabra", Castro subrayó: "Cuba ha resistido yresistirá. No extenderá jamás sus manos pidiendo limosnas. Seguirá adelante con la frente en alto,cooperando con los pueblos hermanos de América Latina y el Caribe, haya o no Cumbres de lasAméricas, presida o no Obama los Estados Unidos".
Gibbs señaló en la rueda de prensa que Obama no tiene previsto levantar el embargo comercial contra la isla, vigente desde 1962,hasta tanto La Habana no dé muestras de democratización.
El portavoz de Obama dijo además que "depende de las acciones del gobierno de Cuba" si lasmedidas adoptadas por Washington mejoran las relaciones con el régimen castrista.
El levantamiento de restricciones beneficiará a 1,5 millones de cubanoestadounidenses, quepodrán viajar y mandar dinero de manera ilimitada a sus familiares a la isla.
Asimismo, este lunes Obama autorizó que compañías estadounidenses establezcan conexiones defibra óptica y satelitales con Cuba y negocien con sus pares en la isla para ofrecer servicios detelefonía móvil.
Dan Restrepo, responsable de política hacia América Latina en el Consejo de Seguridad Nacionalestadounidense, destacó este lunes que las medidas no van dirigidas al gobierno de La Habana, sinoa mejorar las condiciones de vida de los cubanos. "La idea es incrementar el flujo de informaciónde y para los cubanos", añadió Restrepo.
La única prohibición que se mantiene en materia de remesas es la de para mandardinero o regalos a miembros del régimen castrista, del Ejército y del Partido Comunista.
Los cubanoestadounidenses solamente han podido viajar libremente a Cuba durante un período demenos de cinco años, entre 1977 y 1982. El levantamiento a las restricciones fue bien recibido pororganizaciones anticastristas en Miami. "Estamos conformes con la decisión adoptada por el gobiernode Estados Unidos porque creemos que los cubanos tienen derecho a viajar a su país", dijo OrlandoGutiérrez, del Directorio Democrático Cubano.
"Es una oportunidad que debemos aprovechar todos los cubanos que estamos fuera para hacer algopor nuestros hermanos en la isla, por los presos políticos y los familiares", aseguró Angel DeFana, de la organización Plantados, ex presos políticos cubanos exiliados.
El Congreso estadounidense aprobó en marzo una ley presupuestaria que prohibía utilizar fondospúblicos para restringir los viajes de cubanoestadounidenses a la isla, hasta entonces restringidasa una vez cada tres años.
La legislación en vigor (desde 2004), decretada por el entonces presidente George W. Bush,permitía a los cubanoestadounidenses viajar sólo una vez cada tres años a la isla, y enviar 300dólares cada tres meses.
Aunque no hay cifras fiables del envío de remesas a Cuba, en 2004 el monto era de 400 a 800millones de dólares anuales, según cálculos de la gubernamental Comisión para Ayudar a una CubaLibre.
De su lado, los cubanos recibieron con júbilo la decisión del presidente estadounidense.
"¡Es magnífico!, era la noticia que esperaban todos y ojalá marque el inicio de una nuevarelación de amistad entre Cuba y Estados Unidos. Lo que Obama tiene que hacer es levantar elbloqueo (embargo) de una vez", dijo Ismary Hernández, una empleada de la agencia Cubatur.
Fuente: AFP







