El mandatario estadounidense sabía que el contrapunto de la relación con Cuba pasó a ser el ejecentral de la Cumbre y así fue que incluyó dicha temática en su discurso durante la tarde delviernes, en la primera jornada de inicio de la mega reunión de los 34 países de las Américas, quecontinúa este fin de semana en Trinidad y Tobago.
Si bien la misma abarcaba muchos temas, como ser el progreso económico, el desarrollo del medioambiente, el manejo de la crisis, y otros tantos, la relación Cubano-Estadounidense se ha impuestocomo la “clave de la discusión” y pareciera que es el foco principal que une ó desunealianzas a la hora de firmar el documento final. Quizás los tiempos se precipitan, y estamos frentea un giro de la historia. Podría haber sido por el cambio de mando en Cuba entre los hermanosCastro frente a la enfermedad de Fidel, o quizás debido a que Obama haya asumido con mucho apoyopopular hace unos meses, pero no hay dudas que pareciera que estamos frente a una nuevarealidad.
“Déjenme ser claro” dijo Obama. “Yo no quiero hablar por hablar, pero veo unnuevo comienzo en las relaciones entre mi país y Cuba”, aunque agregó: “Cada nacióntiene el derecho de marcar su propio destino, pero tenemos la responsabilidad en las Américas dever sociedades democráticas”.
El norteamericano hizo mención a las nuevas medidas que permiten a los estadounidenses visitarla isla y enviar dinero a sus familiares. “Estamos preparados para hablar con Cuba, tenemosmucha áreas para trabajar, como ser los derechos humanos, la libertad de prensa, la reformademocrática, los medicamentos, temas de migración y aspectos económicos” para luego aclarar“No he venido a debatir el pasado. He venido a trabajar para el futuro” afirmóObama.
Luego se dirigió a los países que integran la Cumbre Hemisférica: "Estamos buscando una alianzaentre iguales, aquí no hay socios principales y secundarios", enfatizó el líder norteamericano,para agregar “Estados Unidos tiene que cambiar. Pero no se puede culpar a Estados Unidos portodo lo que ocurra en el hemisferio", en lo que fue quizás una de las más claras alusiones a losconstantes embates que recibe Estados Unidos frente a las crisis regionales.
Previamente, la Presidente Cristina Fernández se había ganado un aplauso cuando en su discursoinaugural de la Cumbre pidió “terminar con el anacronismo que genera el embargo de EstadosUnidos en Cuba” y que “la chance de de construir una nueva relación no se puedeperder”. Es de recordar que desde principios de 1961, la relación entre ambas naciones(Estados Unidos y Cuba) está congelada.
Pero frente a los niveles de indigencia que se agudizan en Latinoamérica, en la cual algunosinformes hablan de 180 millones de pobres en la región, los países centrales como Estados Unidos,prometen mejorar la ayuda económica y comenzar una “nueva relación”. Entre otraspropuestas, Obama prometió "colaborar para que el Banco Interamericano de Desarrollo adopte lospasos necesarios para aumentar su nivel de crédito y anunció un nuevo fondo de crecimiento. Tambiénmenciono una alianza para mejorar el uso de la energía y compartir tecnologías en elcontinente.
(*) Especial para Perfil.com




