El presidente de Uruguay, José “Pepe” Mujica, no cesa de abrir polémicas con cadanuevo proyecto que presenta. Y ayer volvió a reflotar una idea que ya había anticipado durante sucampaña para abordar el problema de las adicciones al paco conmedidas de “alto impacto” como la internación compulsiva de los adictos, a quienes se destinaría al Ejército pararecibir instrucción militar o a los campos para trabajar en tareas rurales.
“A los adictos hay que sacarlos del medio ambiente, tenerlos un poco aislados y que secansen. Se les puede dar instrucción militar. Hay que diferenciar servicio militar de instrucción”, opinó el mandatariocharrúa durante una entrevista con el semanario Búsqueda. Y especificó que“instrucción” en los cuerpos militares “no significa andar a los tiros ni nada deeso”. “El asunto es sacarlos de sus lugares y ponerlos a hacer trabajo físico. Tambiénlos podemos mandar a trabajar al campo”, agregó Mujica.
Durante la última contienda electoral, el tema de las adicciones y su abordaje por parte delgobierno nacional estuvo presente en los debates entre candidatos. De hecho, la propuesta queentonces había manifestado el propio Mujica de internar compulsivamente a los adictos generórevuelo dentro de las filas del Frente Amplio donde algunas voces alertaron sobre la posibilidad decaer en violaciones a los derechos humanos.




