Persiste el caos y la corrupción en la distribución de la ayuda humanitaria en Haití

A un mes del sismo, el esfuerzo internacional está teñido de confusión, problemas de seguridad y falta de coordinación. Galería.

24-08-2026 | 07:06

Después de poco más de un mes de que un terremoto diezmó a la capital de Haití , Puerto Príncipe, junto con las ciudadesvecinas, el esfuerzo internacional para dar alimentación y alojamiento a los cientos de miles dehaitianos sigue siendo acosado por la confusión, problemas de seguridad y falta de coordinación.

Ayer el jefe de asistencia humanitaria de la ONU, John Holmes, reprendió a las agencias de ayuda en Haití por su mala coordinación y pocos recursos, que según dijo debilitó la confianza en sucapacidad para responder al sismo, mostró un correo electrónico filtrado. Holmes pidió a lasagencias tomar un enfoque más agresivo para ayudar a Haití.

Fuera de la capital, los periodistas locales en las provincias afectadas de Leogane, Petit-Goavey Jacmel acusan a organismos internacionales como la Cruz Roja francesa de no frenar la creciente tendencia a la corrupción en la distribución de la ayuda yel aumento de un mercado negro de los suministros de ayuda.

Dicen que "la Cruz Roja francesa ignora las obligaciones de coordinación con las autoridadeslocales, y que no tiene control en la carga a intermediarios haitianos a distribuir boletos con quelas personas pueden reclamar los suministros de emergencia". "Con demasiada frecuencia estosboletos son en realidad vendidos por 250 Gourdes ($ 6 USD) por boleto o se intercambian por favores sexuales".

En respuesta a estas acusaciones, Leticia Martín, de la Cruz Roja francesa, dice: "Nosotros nopodemos controlar estos casos aislados de empresas paralelas llevadas a cabo por nuestros reclutasvoluntarios". “Tanto la Cruz Roja de Haití como la Federación Internacional de la Cruz Rojase concentran en trabajar estrechamente con organizaciones locales y autoridades para garantizarque la ayuda llegue a las personas más vulnerables".

Sin embargo, la eficacia de esta coordinación es difícil de conservar siendo que Haití se encuentra entre los diez países más corruptos del mundo según la últimamedición del Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) elaborado por Transparencia Internacional.Y a la vez, la mayoría de los observadores, dentro y fuera de Haití, estén de acuerdo de que elgobierno haitiano tiene poca integridad financiera.

"El efecto combinado de un gobierno frágil, una enorme afluencia de recursos y malacoordinación crea una ‘tormenta perfecta’”, dice Roslyn Hees, asesorprincipal del Programa de Asistencia Humanitaria de Transparencia Internacional. "Pero lo peor estápor venir. Ahora son jefes de aldea vendiendo bonos por 250 Gourdes, pero más adelante será unministro haciendo maromas con contratos de 50 millones de dólares," añade. De hecho, cifras delBanco Interamericano de Desarrollo (BID) estiman en 14 mil millones de dólares el costo total de lareconstrucción del país caribeño

Para los contribuyentes de los países donantes y para los que, sólo en los EE.UU., han dado másde 600 millones de dólares de su propio dinero, la perspectiva de que se ofrezca miles de millonesmás de dólares en una próxima conferencia de ayuda humanitaria en la sede de la ONU en la ciudad deNueva York el próximo 31 de marzo es extremadamente preocupante.

“Lo que hace falta es poner el tema de la corrupción sobre la mesa en marzo para quepueda ser tratado como un problema visible,” explica Hees. “Todos los actoresinteresados deben reunirse y comenzar a analizar si el tema en cuestión se debe a la ineficiencia,al caos o a la corrupción".

Los haitianos, que han tenido que lidiar con la pérdida de sus familiares y sus hogares, ahorase enfrentan con otros ciudadanos que se benefician de su dolor. Sin embargo, la mezcla tóxica dela frustración y la psicosis en las calles es cada vez mayor.

Incluso para aquellos que sobrevivieron, las numerosas réplicas -algunas tan graves comomagnitud 6,1- han mantenido a muchos haitianos en un terror constante. Y casi todos están cargadosde recuerdos horribles. En los días siguientes al terremoto, es prácticamente imposible evitar verlos cadáveres amontonados en las calles algunos entre ellos parcialmente quemados.

"Cuando llegamos a la morgue del Hospital General de Puerto Príncipe, dos días después delterremoto, había un olor insoportable en el aire", explica Gotson Pierre, un periodista de PuertoPríncipe que viajó conmigo a Leogane. "La anarquía y la confusión me hizo pensar en los carnavalesy me perdí en una orgía de cadáveres hinchados y descompuestos sobre el piso helado del hospital"."No puedo sacar estas imágenes de mi cabeza".

Y mientras más dinero se recauda y mientras que el gobierno de Haití trabaja lentamente paravolver a poner el país de pie, la temporada de lluvias se está por venir amenazando las vidas de miles de estaspersonas traumatizadas quienes están durmiendo a cielo abierto, turnándose para el uso delas carpas. (*) Especial para Perfil.com

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