Ante una inmensa multitud a los pies del Capitolio, Barack Obama entra en la Historia estemartes como e l primer presidente negro de Estados Unidos, con la difícil tarea de enfrentarse auna grave crisis económica y dos frentes bélicos abiertos.
Obama, de 47 años, tiene previsto jurar su cargo como 44º presidente de Estados Unidos estemediodía, con la mano sobre la Biblia del presidente abolicionista Abraham Lincoln, junto a quienserá su vicepresidente, Joseph Biden, en las escalinatas del Capitolio.
Desde las primeras horas de la mañana el Mall, el gran Paseo que desde hace casi tres décadassirve de decorado natural para la investidura presidencial, estaba casi lleno de gente de todo origen y condición social.
En ese momento, Obama y su esposa Michelle acudieron a un servicio religioso en una iglesia justo delante de la Casa Blanca, donde fueronrecibidos después por el presidente saliente George W. Bush y su esposa Laura.
Muchos desafiaron el frío reinante, con temperaturas bajo cero a pesar de un sol resplandeciente, para presenciar lo quecalificaron de " día histórico". "Vine con mis hijas de Virginia Occidental. No podíamos perdernoseste día, es histórico. Es uno de los nuestros", señaló Selma Brown, una negra con una banderitaestadounidense en las manos que buscaba su forma de entrar en el Mall.
Obama, hijo de una blanca del estado de Arkansas y de un negro de Kenia, simboliza el crisolde identidades de este país, más allá de su identificación personal con la raza negra. Elpresidente en ciernes hizo de la unidad, más allá de las divisiones raciales o políticas, la piezacentral de su triunfo electoral, tras una carrera política meoteórica, que empezó hace menos de una década en las filas delpartido Demócrata.
Obama fue elegido senador en 2004, y se presentó a la candidatura de su partido, contra todasexpectativas, tres años después. Su discurso presidencial, que sin duda apelará a esa unidad deesfuerzos ante la dura crisis reinante, era uno de los actos más esperados de la ceremonia.
Tras los discursos, Obama y Biden tienen previsto presidir un almuerzo de honor con losmiembros del Congreso en el Capitolio, sede del Poder Legislativo. Luego les espera un espectaculardesfile con más de 10.000 participantes por las calles de Washington, engalanadas con banderas aprofusión, listas para recibir a decenas de bandas de música militares y escolares. Joe Marques, de25 años, cubano-estadounidense, espera poder mostrarle su pancarta al nuevo presidente: " Cubanos con Barack". "El va a cambiar las cosas con Cuba, Obama puede marcarrealmente la diferencia, no como Bush", señaló.
Obama substituirá en la Casa Blanca a George W. Bush, que deja el poder tras dos mandatosconsecutivos con la peor imagen pública de un presidente en décadas.
Una vez despedido Bush, que tomará un avión para regresar a su estado natal, Texas, Obama ysu esposa Michelle tienen previsto acudir brevemente a diez bailes de gala organizados en su honor por toda la ciudad.
Estados Unidos tiene depositadas enormes esperanzas en Obama, según los sondeos. Pero lasexpectativas aún son mayores en el mundo entero, según un sondeo realizado en 17 países por laradiocadena británica BBC. Dos terceras partes de los entrevistados se dijeron optimistas de que el nuevo jefe de la Casa Blanca mejorará las relaciones deEstados Unidos con el mundo.
" Mucho, a lo mejor demasiado", contestó Pedro Gutierrez, un abogado mexicano de 33años residente en Washington, a la pregunta de qué esperaba de Obama. Barack Obama gozará de "un estado de gracia mundial", pero no posee "una varita mágica", recalcó elmartes el canciller francés Bernard Kouchner.
El nuevo presidente, con prácticamente ninguna experiencia de gestión política, ya tienenombrado a casi todo su gabinete, lleno de personalidades de fuerte carácter, muchos de ellos provenientes de la última administracióndemócrata del presidente Bill Clinton.
Obama intentará materializar su oferta de romper con las políticas reinantes durante los ochoaños del republicano Bush. Ello incluye el retorno de las tropas de Irak y el replanteamiento del conflicto en Afganistán,además del cierre del polémico centro de detención de Guantánamo, en Cuba.
Fuente: AFP
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