Los peores incendios en la historia de Australia, que se han cobrado al menos 166 vidas según un último balance del martes, destruyeron el lunes otra docena delocalidades del sureste del país, dejando un sombrío legado de desolación.
El número de muertos en los incendios aumentó hasta las 166 víctimas, informó a primeras horasdel martes la agencia Australian Associated Press (AAP), citando a la policía. Un balance anteriorhabía cifrado los muertos en 131.
Los militares y los bomberos prosiguieron el lunes con su lucha contra las llamas, mientras lasautoridades del estado de Victoria lanzaron advertencias de un posible recrudecimiento de los focosde incendio en el sureste de ese territorio.
Y es que los vientos cambiantes amenazan con hacer que las llamas sobrepasen las líneas decontención del fuego puestas en marcha por miles de bomberos, la mayoría exhaustos voluntarios quehan estado trabajando sin descanso durante los últimos días.
Las llamas han destruido ciudades y han acabado con las vidas de familias enteras, causandodesolación, tristeza y también rabia e indignación, después de que la policía reveló que algunos delos fuegos fueron provocados por pirómanos.
En este sentido, el primer ministro, Kevin Rudd, acusó a los autores de "asesinatos en masa"."Esto ha alcanzado un nivel de horror que pocos habíamos anticipado". El Parlamento suspendió suactividad para marcar lo que el viceprimer ministro calificó de "uno de los días más oscuros" deAustralia en tiempos de paz.
Los relatos de la tragedia y el miedo calaban entre la población mientras que las imágenes dellamas dominaban las portadas de los diarios y las noticias en la televisión. Escondida con su hijoSam bajo una manta humedecida en un arroyo, Sonja Parkinson pensó que moriría.
Sin embargo, este leve refugio los salvó del infierno que se cobró la vida de al menos 32personas en su ciudad de Kinglake, mientras varias decenas de incendios seguían aún activos en todoel estado de Victoria.
Las llamas han devastado ya unos 3.000 kilómetros cuadrados, alimentadas además por unaprolongada ola de calor. La policía levantó un cordón de seguridad alrededor de algunas de laszonas devastadas para tratar de determinar si son obra de pirómanos. Además, bloqueó el paso a losvehículos a Marysville, en el noreste de Victoria, e indicó que yacían cuerpos en las calles,informó la agencia AAP.
En una vivienda de la ciudad más afectada por los incendios, Kinglake, al norte de Melbourne, seencontraron los cuerpos calcinados de cuatro niños acurrucados junto al de un adulto, posiblementeun pariente.
La policía pudo identificar que se trataba de niños sólo por el tamaño de sus cráneos, informóla prensa australiana. Con Kinglake arrasada, los habitantes de la ciudad de Yackandandah, en elnoreste de Victoria, observaban inquietos el rumbo tomado por los incendios.
Muchos de los fallecidos murieron en el interior de sus coches cuando trataban de huir delavance de las llamas y otros perecieron al tratar de salvar sus viviendas. También han muerto milesde animales. Mientras tanto, miles de supervivientes se encontraban refugiados en edificiospúblicos y escuelas
Fuente: AFP




