Orlando Ferreres, economista y director de la consultora Orlando J. Ferreres & Asociados, analizó el estado del plan económico del Gobierno de Javier Milei y advirtió sobre las dificultades para consolidar la recuperación económica de la actividad. En diálogo con Ronda de Economistas (RDEco) por +Perfil, sostuvo que la economía necesita un cambio de rumbo para impulsar las inversiones, mientras alertó sobre el bajo crecimiento proyectado para este año, la debilidad del consumo y la incertidumbre política que condiciona las decisiones empresariales.
Ferreres advirtió que los indicadores de actividad muestran un escenario de estancamiento para la economía argentina. Según explicó, los datos correspondientes a septiembre anticipan un tercer trimestre negativo, que se suma a la caída registrada entre abril y junio.
Recesión técnica y un crecimiento económico por debajo de las expectativas
Esta evolución implica que el país atraviesa una situación de recesión técnica, al acumular dos trimestres consecutivos de retroceso. Si bien el economista consideró que durante el último trimestre podría registrarse una mejora, producto de un incremento de los ingresos disponibles, sostuvo que la recuperación anual será muy limitada.
“Los nueve primeros meses del PBI, o para nosotros el índice general de actividad interno, da solamente 0,3% más que el año pasado”, señaló.
En ese contexto, estimó que “el año va a terminar con un aumento muy chico, 0,5%, 0,6%”, un resultado que refleja las dificultades para consolidar una recuperación económica sostenida.
El economista también puso el foco en la composición de la demanda. Mientras las exportaciones muestran un desempeño positivo, el consumo privado continúa atravesando dificultades y el gasto público permanece bajo control por decisión del Gobierno.
Sin embargo, identificó a la inversión como uno de los principales problemas del programa económico. “Lo que falta mucho es la inversión”, remarcó.
La caída de la inversión y la incertidumbre electoral condicionan el plan económico
Al analizar los indicadores de inversión, Ferreres mencionó una caída interanual del 5,2% en septiembre y destacó que la participación de la inversión en el producto bruto interno (PBI) se encuentra en niveles reducidos.
“Es un número muy bajo. No se compara con lo de Chile ni de China”, explicó, al contrastar los niveles argentinos con los de esos países.
Aunque reconoció la existencia de incentivos oficiales para atraer capitales, consideró que los montos comprometidos todavía resultan insuficientes frente a las necesidades de financiamiento de la economía. “Falta ese clima de inversiones”, sintetizó.
En relación con la posibilidad de recalibrar el programa económico, Ferreres también cuestionó la persistencia de una inflación elevada. Según sus estimaciones, octubre cerraría con una suba de precios cercana al 1,7%, mientras que el año terminaría con una inflación en torno al 30%. “Eso necesita un reseteo”, afirmó.
No obstante, identificó un factor político que puede dificultar la llegada de inversiones: la incertidumbre frente a las elecciones presidenciales de octubre de 2027. Para el economista, quienes deben comprometer capitales en proyectos con plazos de maduración de entre ocho y diez años necesitan certezas sobre la continuidad del rumbo económico.
“La gente que tiene que poner plata en efectivo en una inversión de 8 a 10 años de maduración, no lo pone porque tienen que ver el resultado de la elección”, advirtió.
Finalmente, también señaló que el escenario internacional y las elecciones en Estados Unidos pueden influir sobre la situación argentina, especialmente en la relación política con el Congreso y en las posibilidades de obtener respaldo externo.









