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RDEco: la caída del Merval y la desconfianza del mercado pusieron en jaque la recuperación de los activos argentinos

Santiago Llull y Bautista Santamarina analizaron en Ronda de Economistas (RDEco), por +Perfil, la caída de los activos argentinos, la escalada del riesgo país y el impacto del contexto internacional en las cuentas externas.

RDEco: la caída del Merval y la desconfianza del mercado pusieron en jaque la recuperación de los activos argentinos
Qué explica la desconfianza del mercado | Captura
02-11-2026 | 19:53

La incertidumbre financiera volvió a golpear a los activos argentinos y llevó al riesgo país a las puertas de los 800 puntos básicos. En una jornada marcada por las pérdidas en acciones y bonos, el analista financiero Santiago Llull y el economista Bautista Santamarina analizaron los factores que explican el comportamiento del mercado, el impacto del contexto internacional y las dificultades que enfrenta la economía local.

En su intervención en Ronda de Economistas (RDEco) por +Perfil, Llull describió un escenario predominantemente negativo para los activos argentinos, incluso frente a una jornada favorable en los principales mercados internacionales. “Todo lo demás, realmente hay una salida de lo que tiene que ver con el riesgo argentino”, resumió el analista al describir el comportamiento de las cotizaciones locales. Mientras el Dow Jones avanzaba un 0,7%, el mercado argentino mostraba fuertes retrocesos.

Riesgo país, reservas y la desconfianza del mercado financiero

Según detalló, el Merval terminó la jornada con una caída del 17% y una pérdida del 26% medida en dólares. “A veces nos planteábamos los analistas si noviembre era el momento de la recuperación. Yo creo que no va a haber tiempo para recuperar”, advirtió Llull.

También vinculó las perspectivas financieras locales con el escenario político internacional, particularmente con las elecciones estadounidenses y sus posibles repercusiones sobre la Argentina.

Uno de los interrogantes centrales fue por qué las compras de dólares del Banco Central no consiguen traducirse en una mejora sostenida de la percepción de los inversores. Llull planteó que existe una diferencia entre las divisas que adquiere la autoridad monetaria y la demanda de dólares del sector privado. “Los dólares que compra el Central se los reclama la misma gente todos los meses”, explicó.

Según su interpretación, una parte de esas divisas permanece en el sistema bancario, mientras que otra sale de la circulación financiera. El analista también cuestionó la idea de que la acumulación de reservas sea suficiente para garantizar una recuperación económica. En ese sentido, relacionó la discusión monetaria con las prioridades del gasto público, la educación y la actividad productiva. Su diagnóstico apuntó, además, a la debilidad del consumo interno.

Para ilustrarla, relató una experiencia en un comercio de materiales de construcción, donde observó una menor disponibilidad de personal para atender a los clientes. “Entender que no hay consumo es el principio para mí de un plan económico”, sostuvo.

Petróleo, balanza comercial y los dólares que ingresan a la Argentina

Por su parte, Bautista Santamarina puso el foco en el efecto de los precios internacionales de las materias primas y, particularmente, del petróleo sobre las cuentas externas argentinas. El economista explicó que el contexto internacional generó un beneficio para los términos de intercambio y permitió mejorar el saldo comercial. “Hoy Argentina tiene en lo que va del año un superávit de 21.000 millones de dólares; con los precios del año pasado sería 17.000 millones de dólares”, señaló.

De acuerdo con su análisis, la mejora de los precios internacionales aportó alrededor de 4.000 millones de dólares adicionales al resultado comercial. “Los nuevos precios, en particular esto que vos estás marcando del precio del petróleo, nos aportaron 4.000 millones de dólares este año”, afirmó.

Sin embargo, Santamarina también reconoció que el encarecimiento del petróleo tiene una contracara: el impacto sobre los combustibles y los precios internos. Aun así, consideró que el efecto neto fue favorable para la economía argentina, porque los mayores ingresos comerciales contribuyeron a fortalecer la disponibilidad de divisas. “La parte comercial del ingreso de dólares fue buena parte de lo que le permitió comprar al Banco Central 15.000 millones de dólares en lo que va del año”, concluyó.

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