martes 13 de abril del 2021
ACTUALIDAD Política atlántica
06-08-2020 21:51

Vuelve Zamba a las Malvinas e incorporan el nuevo mapa argentino a las escuelas

Tras la sanción de las leyes que amplían la plataforma continental y crean el Consejo Asesor sobre las islas, Daniel Filmus habló de reforzar la formación en valores y sumar la perspectiva del desarrollo potencial en riquezas al reclamo de soberanía.

06-08-2020 21:51

Tras la sanción de las leyes que demarcan la extensión de la plataforma continental y crean un Consejo Nacional de Asuntos Relativos a las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes, el Gobierno reafirmó que busca cambiar la perspectiva de la política exterior que apunta al Atlántico Sur para que no se trate solo de impulsar la soberanía sino pensar también en las potencialidades de desarrollo nacional desde esa región. Así lo expresó Daniel Filmus, a cargo de la Secretaría del área, en un encuentro virtual con la Asociación de Periodistas de la República Argentina (APeRa) del que participó PERFIL y en el que habló sobre investigaciones científicas, potenciales sanciones y nuevos capítulos de Zamba como parte de una política educativa integral para generar valores.

"Imaginamos una mirada hacia el Atlántico Sur que tiene que ver con la soberanía pero también tiene que ver con estrategia de desarrollo, de crecimiento. Es difícil saber cuánta riqueza hay allí pero tenemos que trabajar en esa dirección para tratar de que esa riqueza pueda ser explotada en beneficio de nuestro país", indicó Filmus. El encuentro, con periodistas de todos el país, se prolongó a lo largo de hora y media tras una primera exposición del funcionario en la que celebró la aprobación de ambos proyectos por unanimidad y sin paso previo por comisión. Resta un tercero que incrementa las penas a la pesca ilegal y que aún no tuvo tratamiento legislativo.

"Hay que cambiar la cabeza, ya no es de Ushuaia a La Quiaca. Es de La Quiaca al Polo Sur. Entonces Ushuaia ya no es un extremo sino que está en el corazón del país."

Filmus cuestionó que el Estado nacional se haya retirado, en el gobierno de Juntos por el Cambio, de la promoción de contenidos educativos relativos a las Malvinas así como a la integración latinoamericana, el terrorismo de Estado y los pueblos originarios. Comentó que esta semana se reunió con Nicolás Trotta, titular de la cartera correspondiente, con el fin de incorporar el nuevo mapa argentino que exhibe la plataforma ampliada de forma tal de comenzar a impulsar una mirada bicontinental del país desde la escuela: "Hay que cambiar la cabeza, ya no es de Ushuaia a La Quiaca. Es de La Quiaca al Polo Sur. Entonces Ushuaia ya no es un extremo sino que Ushuaia está en el corazón de la Argentina".

El secretario subrayó que no son solo las familias o los medios de comunicación quienes se ocupan de transmitir este tema que "son saberes pero también son valores"  sino la escuela como herramienta clave en la formación civil. "El sentimiento patriótico no es  algo que se aprende de memoria. Es algo que se construye en el trabajo cotidiano de las escuelas", sostuvo Filmus. Y anticipó que, en muy poco tiempo, se verá un nuevo capítulo de Zamba en las Malvinas —el anterior data de 2013—, otro del personaje infantil por primera vez en la Antártida y que ya están trabajando para hacer uno en la plataforma continental "para que sea la forma de llegar a los más chicos con mecanismos que les ayuden a entender, a su edad, de qué estamos hablando".

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La nueva demarcación del suelo marítimo argentino, más allá de las 200 millas náuticas, habilita al país a sancionar a todos aquellos que exploten los recursos argentinos en esa porción de territorio. El funcionario citó, como ejemplo, la demanda presentada contra cinco petroleras en 2015 que derivó en una solicitud de embargo y la imputación de sus directivos por parte de la Justicia federal de Río Grande, si bien lamentó que no avanzó en la misma dirección e ímpetu a lo largo  de los últimos cuatro años. Fuentes probables de riqueza como hidrocarburos, minerales y la pesca de arrastre —ya que no contempla la columna de agua— pasan a ser dominio legal de la Argentina para su explotación.

Para trazar una imagen del potencial que implica, Filmus dimensionó su extensión en dos veces el tamaño de la Argentina continental. Expuso que es la segunda plataforma continental más grande del mundo y que su equipo ya trabaja junto a la red de 40 universidades del país que estudian las Malvinas, Antártida y Atlántico Sur, para calcular los beneficios. A proyectos interministeriales como Pampa Azul, que comprende las labores de Ciencia y tecnología, Seguridad, Defensa, Agricultura, Turismo, Desarrollo Productivo, Ambiente y la Cancillería, se les abren nuevas fronteras de investigación si se le asignan los recursos correspondientes.

Un segundo aspecto, no menos esencial, radica en la estratégica ubicación de la Argentina y su reforzada proyección hacia la Antártida con este nuevo mapa. Lo que también explica el rechazo sistemático de Londres a dialogar sobre la soberanía, mostró Filmus: "Con 1500 habitantes británicos que tienen ahí (en Malvinas), dominan  una extensión de mar y suelo marítimo que les permite controlar el acceso a la Antártida, el acceso bioceánico, el Pacífico y el Atlántico, y tener una base militar enorme, desproporcionada, que viola todos los acuerdos internacionales y las decisiones de las Naciones Unidas."   

"Con 1500 habitantes británicos que tienen ahí, dominan  una extensión de mar y suelo marítimo que les permite controlar el acceso a la Antártida y el bioceánico"

Asimismo, en la conversación con APeRa, Filmus ponderó la creación del Consejo Nacional que asesorará al Presidente en cuestiones históricas y jurídicas vinculadas a las Malvinas, tanto como en generar contenidos que divulguen el posicionamiento nacional —inclusive en el sistema educativo— y a delinear una estrategia de Estado. "La idea es que se transforme en una política permanente", puntualizó el secretario, al recorrer los múltiples giros en el abordaje de la cuestión de Malvinas sucedidos desde el alfonsinismo al macrismo. Lo contrastó con la unidad alcanzada, más allá de los gobiernos, para la presentación y conquista de la ampliación de la plataforma ante las Naciones Unidas, entre 2009 y 2016.

Por último, valoró la última resolución del Comité Especial de Descolonización de las Naciones Unidas, el miércoles por la tarde, para reiterar el llamado al Reino Unido y a la Argentina a que retomen las negociaciones sobre la soberanía en las islas. Con la virtualidad propia de la pandemia, también en la ONU adaptaron su mecánica de votación al denominado proceso del silencio por el cual basta que cualquier país interponga su objeción sobre cualquier resolución para que se paralice. Caso contrario, se considera aprobada.

El miércoles a las 18 se cumplió ese plazo sin pronunciamientos contra la iniciativa que presentó Chile y acompañaron todos los países latinoamericanos partícipes. Filmus aprovechó para destacar la labor diplomática de la Cancillería ante los miembros africanos, caribeños y de islas del Pacífico con la meta de lograr su apoyo.

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"Sabemos que el colonialismo no es eterno. Si uno mira el mapa del mundo hace 100 años, más de la mitad de la población no podía votar a su gobernante porque lo decidía la Reina de Inglaterra, en el Reino Unido", manifestó. En la actualidad, apenas quedan 17 situaciones coloniales en el mundo, diez de ellas corresponden a territorios británicos y, salvo el Peñón de Gibraltar, son islas. Su ubicación a lo largo del Atlántico Sur no es casual, al contrario, pura geopolítica. Tanto como su negativa a devolverlas o siquiera dialogar, bajo pretextos diversos. "Reino Unido defiende la autodeterminación de los pueblos en Malvinas pero echa a todos en (el archipiélago de) Chagos y, al mismo tiempo, le da la espalda a lo que quieren los cinco millones que viven en Hong Kong, pero porque es China", deslizó Filmus.

Desde 1982, Reino Unido se niega a hablar sobre soberanía en lo que respecta a las islas Malvinas, pese a que sí lo hacía en años previos. "Nuestra mirada es que la Argentina, en todos los temas que hable con Reino Unido, tiene que colocar sobre la mesa el tema de la soberanía. Colocar este tema en el centro de la agenda y no hacer como que no pasa nada con quien tiene ocupada una parte de nuestro territorio", recalcó el secretario. Confían en que la presión internacional siga empujando a Londres en línea con nuevos factores que ingresan a la ecuación como el Brexit —y la actitud que pueda adoptar la Unión Europea con el Reino Unido afuera— o la posibilidad de una negociación de un acuerdo comercial entre el Reino Unido y el Mercosur.