Alerta global

El "Reloj del Juicio Final" alcanzó un récord histórico: la humanidad quedó a 85 segundos del colapso

El Reloj del Juicio Final, creado tras la Segunda Guerra Mundial, volvió a adelantarse y quedó a solo 85 segundos del “fin del mundo”. Científicos advierten por la combinación de guerras, armas nucleares, crisis climática, inteligencia artificial y nuevas amenazas biológicas.

Reloj del Juicio Final y las nuevas amenazas globales Foto: AFP

La humanidad atraviesa en 2026 su punto de mayor vulnerabilidad desde que existe el Reloj del Juicio Final. Así lo determinó el Bulletin of the Atomic Scientists, que este martes 27 de enero anunció que el reloj simbólico fue adelantado cuatro segundos y quedó ubicado a 85 segundos de la medianoche, el registro más cercano al colapso global en sus 79 años de historia.

Develaron el misterio del avión en Ushuaia: legisladores de Estados Unidos llegaron por minerales y salud

La decisión fue tomada por el Consejo de Ciencia y Seguridad del organismo, integrado por expertos en física nuclear, clima, biotecnología y seguridad internacional. Según explicaron, el cambio refleja un deterioro simultáneo de múltiples factores que amenazan la estabilidad global y que, lejos de mitigarse, se profundizaron durante el último año.

Un mundo más cerca del desastre que nunca

“Cada segundo cuenta y el tiempo se está agotando”, afirmó Alexandra Bell, presidenta y directora ejecutiva del Bulletin, al presentar la actualización anual. “Es una verdad dura, pero esta es nuestra realidad: nunca antes el mundo estuvo tan cerca de la medianoche”, advirtió.

El reloj no mide el tiempo real, sino el nivel de riesgo existencial para la humanidad. Cuando se adelanta, indica que los peligros globales aumentaron; cuando se atrasa, señala avances en cooperación y reducción de amenazas. Desde 2011, la tendencia ha sido casi ininterrumpidamente hacia adelante.

"El cometa del fin del mundo": hallan un meteorito que destruyó una civilización milenaria

Las razones del nuevo adelanto

Entre los principales motivos que explican el salto de cuatro segundos, los científicos señalaron:

Escalada nuclear y conflictos armados

Las tensiones entre potencias con armas nucleares se intensificaron durante 2025. La guerra en Ucrania, los conflictos en Medio Oriente y la falta de avances diplomáticos generaron un escenario de alta confrontación. A esto se suma un dato clave: el último tratado vigente que limita los arsenales nucleares entre Estados Unidos y Rusia expira esta semana, lo que deja al mundo, por primera vez en más de medio siglo, sin un marco legal que contenga una nueva carrera armamentista.

Daniel Holz, presidente del Consejo de Ciencia y Seguridad, fue contundente: “Advertimos que el mundo estaba peligrosamente cerca de la catástrofe. Lamentablemente, ocurrió lo contrario a lo necesario: más nacionalismo, más desconfianza y menos cooperación”.

Crisis climática en aceleración

El cambio climático fue otro factor central. De acuerdo con evaluaciones científicas citadas por el Bulletin, el nivel global del mar alcanzó nuevos récords, mientras que sequías, incendios, inundaciones y tormentas extremas se volvieron más frecuentes e impredecibles. “Estos fenómenos no solo continúan, sino que se intensifican”, alertó Holz.

Inteligencia artificial y desinformación

La expansión acelerada de la inteligencia artificial también influyó en la evaluación. Los expertos advirtieron que estas tecnologías están amplificando la desinformación, erosionando la confianza pública y complicando la toma de decisiones políticas en contextos de crisis, especialmente en materia de seguridad internacional.

¿El refugio del fin del mundo? La cruda realidad de la Patagonia ante la hipotética Tercera Guerra Mundial

Amenazas biológicas emergentes

Uno de los puntos más novedosos del informe fue la mención a la llamada “vida espejo”, organismos sintéticos diseñados con estructuras biológicas invertidas respecto al ADN natural. Aunque podrían tener aplicaciones médicas revolucionarias, científicos alertan que su incompatibilidad con la biología conocida plantea riesgos imprevisibles. Según el Bulletin, no existe hoy un plan internacional coordinado para enfrentar amenazas biológicas de este tipo.

El significado del Reloj del Juicio Final

El Reloj del Juicio Final fue creado en 1947, en plena Guerra Fría, como una herramienta simbólica para advertir sobre el peligro de la autodestrucción humana. Su diseño original estuvo a cargo de la artista estadounidense Martyl Langsdorf, y la idea, según el primer editor del Bulletin, Eugene Rabinowitch, era “asustar a la humanidad para que actúe con racionalidad”.

A lo largo de las décadas, el reloj se movió hacia adelante y hacia atrás según el contexto internacional. Su momento más lejano de la medianoche fue en 1991, tras el fin de la Guerra Fría, cuando marcó 17 minutos. Hoy, con menos de un minuto y medio restante, el mensaje es más alarmante que nunca.

Un llamado urgente a la acción

Aunque el reloj no predice el futuro ni anuncia un evento concreto, los científicos insisten en que su valor reside en el mensaje político y social. “Si el mundo se fragmenta en una lógica de ‘nosotros contra ellos’, aumentan las probabilidades de que todos perdamos”, advirtió Holz.

Desde el University of Chicago, donde funciona la sede del Bulletin y se exhibe el modelo físico del reloj, el llamado fue claro: reducir el riesgo global aún es posible, pero requiere decisiones urgentes, cooperación internacional y voluntad política.

En 2026, el Reloj del Juicio Final no marca una cuenta regresiva inevitable, sino una advertencia extrema. El tiempo, según los científicos, todavía existe. La pregunta es si el mundo está dispuesto a usarlo.