45° ANIVERSARIO

La Small Jazz Band celebra más de cuatro décadas de historia en el Teatro del Libertador

La agrupación cordobesa celebra 45 años de música ininterrumpida con un concierto especial en el Teatro del Libertador San Martín junto a invitados nacionales e internacionales. Pancho Castillo reflexiona sobre la permanencia del grupo, el vínculo emotivo con la sala más importante de la provincia, los desafíos de la escena cultural local y la formación de las nuevas generaciones de músicos.

. Foto: CEDOC PERFIL

Con una trayectoria ininterrumpida que comenzó hace 45 años en Córdoba, la Small Jazz Band se prepara para repasar los hitos centrales de su historia en el Teatro del Libertador General San Martín. Tras haber actuado en escenarios emblemáticos de la provincia, el país y el exterior —incluidas presentaciones en Nueva Orleans y Nueva York—, la banda aborda este aniversario reafirmando la vigencia del estilo surgido a comienzos del siglo 20.

Al analizar las claves que permitieron sostener al grupo durante más de cuatro décadas, Francisco “Pancho” Castillo destaca la relevancia de la elección estilística y la claridad de propósitos. “La pasión por el estilo musical, entendiendo que el 'Jazz Tradicional' posee el equilibrio justo entre técnica y sentimiento, algo que no se da en otros estilos dentro del mismo género, fue y es fundamental; estamos convencidos de lo que hacemos y nuestra propuesta es genuina”, señala el músico.

Asimismo, Castillo subraya el rol determinante de la constancia colectiva en el desarrollo de la agrupación. “La segunda 'clave' es el compromiso de sostenimiento de un proyecto con objetivos claros y a largo plazo, convencidos de que la perseverancia en algo en lo que realmente se cree, termina dando frutos”, enfatiza. A esto suma la escala global de la corriente musical que interpretan, al remarcar que “el 'Hot Jazz' desde su nacimiento se fue expandiendo hasta convertirse en patrimonio cultural del mundo, no es un localismo ni una moda, se trata de la música popular más fuerte e influyente y que tiene hoy en día cultores en todo el planeta”.

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El regreso a un escenario significativo

El concierto previsto para este martes 20 de octubre a las 20 marcará un nuevo reencuentro de la banda con el público cordobés en el coliseo mayor de la provincia, donde ya se presentaron en aniversarios previos como los 35 y 40 años. La velada incluirá la participación de invitados especiales como Cecilia Milone y Hunter Burgamy, junto a la Córdoba Swing, Guadalupe Briñon, Alan Salas, Guillermo Delfino y Jorge Gornik.

Para los integrantes de la agrupación, pisar este recinto evoca memorias personales y profesionales. “La emoción es muy grande porque además de las presentaciones con la Small, nos conecta con nuestra infancia ya que desde jardín de infantes en ese teatro eran nuestras 'galas musicales' de fin de año por ser alumnos de la Escuela de Niños Cantores de Córdoba, del Instituto Domingo Zipoli”, relata Castillo. El referente de la banda rescata además el valor histórico que guarda el espacio dentro de su trayectoria. “Por supuesto que nos genera un gran compromiso y un honor tocar en semejante escenario, pero como Small nuestro primer show en el Libertador fue en 1985, cuando no cualquiera era merecedor de ese espacio; hoy han cambiado mucho las cosas”.

La escena local y el vínculo con el oyente

La evolución del jazz tradicional en Córdoba muestra aristas complejas respecto a la difusión y a los espacios disponibles para la música en vivo; y para Castillo, el acercamiento del público suele producirse de manera directa durante las presentaciones presenciales. “Para conocer la escena cultural en su amplitud hay que preocuparse, investigar, salir a buscarla porque lo que se difunde y promociona no es exactamente lo que tiene valor artístico y cultural, aunque nos quieran vender el discurso de una supuesta identidad para sostener negocios inmensurables”, afirma el músico.

En cuanto a la recepción del género por parte de la audiencia, Castillo observa una reacción positiva a partir del contacto directo con los espectáculos. “No estoy seguro de que haya un 'público de jazz' con lo que todo eso significa en realidad, pero sin embargo en cada show la gente en general primero se sorprende y luego disfruta. Una banda tocando en vivo permite el acercamiento al jazz”, explica.

Respecto a las políticas de fomento y difusión, si bien reconoce la labor de los eventos oficiales, advierte sobre asignaciones pendientes en la infraestructura cultural. “Los festivales y carnavales de jazz de la Provincia y la Municipalidad hacen un grandísimo aporte en el sentido de difundir el estilo de la manera más directa. Igual falta mucha difusión y lugares que apuesten a la música en vivo, hay muy pocos y hoy no tienen ningún beneficio oficial por ofrecer una propuesta cultural y por dar trabajo a los músicos, algo que en otros lugares está justamente legislado”, argumenta.

Orientaciones para las nuevas generaciones

Frente al panorama que atraviesan los jóvenes instrumentistas que buscan abordar el género, Castillo remarca la necesidad de asumir un compromiso riguroso con el aprendizaje y la continuidad de los proyectos. “El primer y más importante desafío es convertirse en un 'músico de jazz' y obrar en consecuencia, no ser un 'ave de paso', el jazz no se merece ese destrato. Estudiar seriamente pero no solo la técnica que es nada más que un medio, sino escuchar a los maestros que están en los discos, escuchar, escuchar y escuchar para luego 'copiar e imitar' hasta los errores; esto es un 'lenguaje' y como tal se aprende por imitación, como aprendimos a hablar de niños”, puntualiza.

Por último, a la hora de encarar el trabajo diario, el músico aconseja mantener la constancia por encima de los reconocimientos inmediatos. “Hay que ser consecuente, comprometerse, formar proyectos y sostenerlos en el tiempo, no solo para tener un lugarcito una vez por año en el festival. Los incentivos no son muchos si miramos a las devoluciones que vienen de afuera, pero el placer de sentir que se están haciendo las cosas bien y que el camino nunca termina, no tiene precio”, indica.