San Ildefonso de Toledo, el obispo que defendió la fe mariana en la España visigoda
El 23 de enero el santoral católico recuerda a San Ildefonso de Toledo, obispo y teólogo del siglo VII, reconocido por su defensa de la virginidad de María.
El 23 de enero de 2026, el santoral católico conmemora a San Ildefonso de Toledo, una de las figuras intelectuales más relevantes del cristianismo en la Hispania visigoda. Su legado teológico y pastoral influyó de manera decisiva en la identidad religiosa de la península ibérica.
San Ildefonso de Toledo: teología, pastoral y devoción mariana
San Ildefonso nació a comienzos del siglo VII en una familia noble de Toledo. Según fuentes en inglés, recibió una sólida formación intelectual y abrazó tempranamente la vida monástica, destacándose por su disciplina y su dedicación al estudio de las Escrituras.
Fue discípulo de San Isidoro de Sevilla y más tarde elegido obispo de Toledo, una de las sedes más influyentes del reino visigodo. Textos italianos del Santi e Beati señalan que ejerció su episcopado con equilibrio entre rigor doctrinal y cercanía pastoral.
San Ildefonso es especialmente recordado por su profunda devoción a la Virgen María. Fuentes anglófonas destacan su obra De virginitate perpetua Sanctae Mariae, en la que defendió con claridad teológica la virginidad perpetua de María frente a interpretaciones que comenzaban a cuestionarla.
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La tradición relata un episodio que consolidó su fama: la aparición de la Virgen María entregándole una vestidura litúrgica como reconocimiento a su defensa doctrinal. Aunque este relato pertenece al ámbito hagiográfico, su impacto fue decisivo para la difusión de su culto.
Como obispo, promovió la formación del clero, la disciplina eclesial y la unidad doctrinal en un contexto político y religioso complejo. Su figura fue clave para sostener la ortodoxia cristiana en una etapa de transición cultural y social.
San Ildefonso murió en el año 667 y fue venerado rápidamente como santo y doctor mariano. Su pensamiento influyó durante siglos en la teología occidental, especialmente en la espiritualidad mariana y en la liturgia hispánica.
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Las oraciones dedicadas a San Ildefonso piden fidelidad doctrinal, amor a la Virgen María y sabiduría pastoral. Es invocado especialmente por teólogos, sacerdotes y estudiosos de la tradición cristiana.
Además de San Ildefonso de Toledo, el 23 de enero el calendario recuerda a otros santos y beatos de la Iglesia antigua y medieval. La fecha se sitúa en el tiempo ordinario, invitando a reflexionar sobre la transmisión fiel de la fe a través del estudio, la enseñanza y la vida pastoral.
En la Ciudad de Buenos Aires, la memoria de grandes obispos y teólogos como San Ildefonso puede evocarse en la Catedral Metropolitana, donde se honra la tradición doctrinal de la Iglesia y se reza especialmente por los pastores y formadores del pueblo cristiano.