Alto rendimiento con bajos recursos
Algo está pasando con los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 y vale la pena ponerle el ojo. Como nunca antes, una competición de estas características, tiene estadios completos, puso en agenda temas de debate e invita a pensar en el futuro del deporte argentino.
En Santa Fe, Rosario y Rafaela se reúnen más de 4.000 atletas de quince países distintos. Las competencias tienen televisación permanente por TyC Sports y durante la primera semana se registraron más de 560.000 visitantes y una ocupación hotelera de más del ochenta por ciento en las tres ciudades. La inversión para el evento, que dura quince días, superó los noventa millones de dólares en infraestructura deportiva y urbana, con financiamiento externo y recursos del Tesoro provincial.
Llegado a este punto, estimado lector, se estará preguntando si el cálculo cierra. La verdad es que mientras hoy los atletas compiten una provincia construyó piscinas, estadios, pistas, viviendas y caminos que trascienden al evento y serán aprovechados por las comunidades.
El deporte no es solo entretenimiento, es también educación en valores como el trabajo, el esfuerzo o la puntualidad, por eso tiene una función similar a la escuela.
Durante la competencia se dinamiza el funcionamiento de hoteles, restaurantes, transporte, trabajadores, auxiliares médicos y deportivos, voluntarios y cientos de personas que no aparecen en la televisación, pero son actores necesarios para el deporte
Y ahí aparece la discusión más incómoda. ¿Cuánto dinero de los impuestos de los contribuyentes hay que gastar en deporte de elite y cuanto de eso queda en la sociedad?
Si el deporte fuese entretenimiento, solo tendría sentido que fuera sostenido por sus espectadores y su mercado: televisión, sponsors, venta de entradas o merchandising.
Pero los que hicimos deporte sabemos que no es solo entretenimiento. Es también educación en valores como el trabajo, el esfuerzo o la puntualidad, y por eso tiene una función similar a la escuela.
Y también es salud pública, porque una persona activa en la infancia, adolescencia y adultez temprana es un individuo más sano, con mejor esperanza de vida y menor morbimortalidad por enfermedades crónicas; entonces los clubes se vinculan a los centros de salud
A su vez, también el deporte es integración social, aparecen los vínculos relacionales, las amistades, la representación de los municipios y las políticas sociales. En esos casos, si el representante es lo suficientemente bueno, se junta con otras muy buenos y son la representación nacional.
Cuando uno lo mira así, entonces la discusión cambia. Ya no se trata de preguntarse si el Estado debe financiar el deporte, sino de decidir qué parte del deporte debe financiar el Estado y donde entran a terciar las federaciones, los clubes, las familias y los propios beneficiarios.
Como ya habrá percibido, estimado lector, esta no es una discusión exclusivamente argentina. Hace muy pocos meses atrás, la Comisión Europea del Deporte estuvo revisando el llamado “Modelo deportivo europeo”, identificando sus principales preocupaciones: la gobernanza en la toma de decisiones, la solidaridad financiera del Estado, la sostenibilidad y la desigualdad entre el deporte de élite y el deporte de base.
Al fin de cuenta, todo se dirime en la plata. La discusión es sobre quién paga y qué poder de decisión tiene. En concreto, cómo y cuánto combinar los recursos gubernamentales de los impuestos con dinero proveniente de otros lados.
Brasil, el gran ganador de estos Juegos Suramericanos, tiene una larga tradición de vincular legalmente las loterías y apuestas al financiamiento deportivo. Una actividad económica basada en el deporte (como las apuestas) genera una renta extraordinaria que después retorna y beneficia fuertemente el desarrollo del sistema deportivo.
Algo absolutamente lógico que por algún motivo oculto entra muy lateralmente en la agenda argentina: ¿se preguntaron por qué no se ha legislado todavía para quitarle la extraordinaria rentabilidad a las casas de apuestas, que patrocinan a las mejores camisetas del fútbol argentino y tanto daño causan en el ecosistema deportivo, en pos de solventar la inversión deportiva?
También te puede interesar
-
Falcioni, Di María, Messi y los perros
-
Se terminó la primavera: River cayó ante Huracán y volvieron las dudas
-
River perdió con Huracán y las redes sociales no se la perdonaron: los mejores memes
-
Selección Argentina en Córdoba: otra vez sin Messi, ¿el último con Scaloni?
-
El sueño que se desmorona: Estudiantes, entre la crisis futbolística y falencias de gestión
-
No pudo contener las lagrimas: Tobías Andrada se retiró con una molestia y tiembla su debut con la Selección Argentina
-
Alarma en la Selección Argentina: Thiago Almada pidió el cambio a los 5 minutos ante Huracán. ¿Qué le pasó?
-
Independiente lo dio vuelta ante Unión en Santa Fe, ganó 2-1 y quedó envuelto en la polémica
-
El derbi madrileño del todo o nada para Julián Álvarez: la oportunidad perfecta para sanar la relación con el hincha del Atlético