Opinión

Messi, un jugador de estilo tardío

Un crack. El nivel que logró Leo en su carrera es inalcanzable. Foto: AFP

El dato es impresionante: de los últimos 12 mundiales, 10 los jugaron Maradona o Messi. Nuestros genios nos mal acostumbraron. Obviamente son los dos más grandes jugadores que vi en mi vida. De hecho, a veces parecía que jugaban a otro juego, no al fútbol, incluso si se los compara con grandísimos cracks (como Ronaldo Nazario, Zidane, Platini, Ronaldinho, etc.). Maradona y Messi llevaron el fútbol a un nivel, creo, inalcanzable (mi viejo ponía también a Pelé en esa mesa chica, en todo caso los dioses del fútbol no pasan de 3). Ahora bien, habiendo jugado con ellos 10 mundiales, la Selección argentina ganó “solo” 2. Eso indica lo difícil que es salir campeón del mundo, pero no deja de ser una cosecha relativamente magra. Es cierto, que Argentina llegó a 3 finales más (una Maradona y 2 Messi. Messi jugó 6 mundiales y fue 3 veces finalista). Pero en ninguna de las 3 perdidas Argentina mereció claramente ganar. Contra España, al contrario, se podría decir que la sacó barata (España recién pudo marcar en el segundo tiempo del alargue). La del 90, que tiene un aire a la del 2026 (un equipo diezmado, con Maradona lesionado, un expulsado) fue pareja, y el penal va a ser para siempre dudoso. La mejor fue la del 2014, también pareja, pero que Argentina hubiera ganado si Higuaín o Palacio hubieran definido como Valdano o Burruchaga en el 86. En el 2014 a Messi le faltó el equipo al lado que sí tuvo Maradona o él mismo en el 2022 (e incluso en el 2026, como el golazo de Enzo Fernández a Inglaterra, que nadie del 2014 hubiera podido marcar, salvo el propio Messi). Pero dos campeonatos del mundo con Messi y Maradona es, al mismo tiempo que extraordinario, un chiquitín poco. 

Maradona, ya lo sabemos, no duró tanto tiempo en su pico máximo. Es famosa su declaración sobre qué jugador hubiera sido si no se hubiera drogado. Pero con 6 años de plenitud total (84-90) le alcanzó y le sobró (y el ciclo argentino, 78-81, es igualmente notable). Lo de Messi es increíble, entre muchas otras cosas, por la duración: 21 años en la Selección argentina, siempre en el más alto nivel. Ahora que se despidió de la Selección es evidente que los últimos años fueron los mejores. A diferencia de Maradona, que salió campeón del mundo a los 25, Messi recién lo hizo a los 35 (y el primer título con la Selección lo ganó recién en 2019). ¿Cómo explicar esa situación? Déjenme ensayar una breve cita a algo extra futbolístico. En su libro Sobre el estilo tardío, el crítico literario Edward Said analiza la obra de autores y compositores (como Beethoven) que al final de su vida, ya de grandes, compusieron algo completamente diferente e inesperado si se lo compara con lo que habían escrito en sus años de juventud y madurez. A eso Said llama “estilo tardío” en el arte: la máxima plenitud cuando se supone que debería ser el principio de la decadencia. Messi, en la Selección argentina, dio algo inédito en el fútbol: fue un jugador de estilo tardío. Su pico, siempre con la Selección, fue entre los 31 y los 39 años. En eso también fue inigualable y único.