opinión

Por qué el partido con Jordania no es un amistoso

El logo de Editorial Perfil Foto: Cedoc Perfil

Si antes de arrancar la competencia nos preguntábamos cuál era el escenario al que queríamos y creíamos que podía llegar la Argentina, no era descabellado prever dos partidos ganados y utilizar el último para encontrar variantes. La realidad nos terminó mostrando eso, que la Selección hizo lógica su fase de grupos en la Copa del Mundo.

Por lo tanto, hay que darle valor y sentido al último partido contra Jordania, y la Selección lo va a hacer. El primer dato que hay que tener en cuenta, y no olvidar, es que Argentina llegó al inicio del Mundial 2026 con una decena de jugadores tocados, si no lesionados, o con al menos 

alguna dificultad física. Parte de la utilidad del partido contra Jordania tiene que ver con ese elemento. Es un duelo útil para darle minutos a Tagliafico, valioso para que hagan goles otros futbolistas, además de Lionel Messi.

Es un partido importante para que algunos jugadores de los que entendemos le dan profundidad al plantel tengan su debut mundialista. Por eso no hay que considerarlo como amistoso, es un partido de Mundial, muy importante, y justo para que futbolistas como Gio Lo Celso, que insólitamente hasta ahora no tiene un minuto en una Copa del Mundo, o Giuliano Simeone, Nico Paz o, por qué no, el Flaco López, puedan tener su debut.

Lionel Scaloni terminará definitivamente de delinear el equipo hoy, cuando ya sepa cuál va a ser su rival de 16avos de final. Pero hay unos cuantos elementos que nos permiten tomar al partido contra Jordania como mucho más que simple carne de estadística. Después, por supuesto, ver cuántos récords sigue rompiendo ese extraterrestre llamado Lionel Andrés Messi. También esperar esa conversación entre el entrenador, el entrenador de arqueros, el médico y el protagonista para saber si Dibu Martínez también juega desde el arranque para seguir agigantando su registro personal de presencias y, sobre todo, de vallas invictas.

Entendiendo la dificultad del Mundial, que Argentina pueda jugar contra Jordania ya clasificada para 16avos como primero de su grupo es un éxito en sí mismo. Por 

eso hay que hacer valer el partido de hoy, porque después ya arranca el otro Mundial. Ese en el que todo el tiempo y en su habitación los futbolistas deben tener la valija armada, no cerrada. Ojalá ese momento se produzca recién el 20 de julio, el día después de la final, y cada uno de los jugadores argentinos tenga que pagar exceso de peso por volver a poner en la valija esos 6,175 kilogramos que, como varios ya saben, pesa la Copa del Mundo.

* Esta columna es la transcripción del editorial de Román Iucht en el programa Cueste lo que cueste.