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El riesgo país arranca la semana en suba y llega a 675 puntos básicos

Con una suba de 4,2%, el índice que mide el JP Morgan arranca la semana en 675 puntos básicos, en un contexto de mercados globales en baja, empujados por los disturbios en Francia e Italia.

La suba del riesgo país empieza a preocupar a los inversores: “Hay una descorrelación, o sea, un riesgo interno” Foto: Cedoc Perfil

El riesgo país argentino volvió a subir este lunes 19 de octubre y alcanzó los 675 puntos básicos en el mediodía porteño, en una jornada marcada por el deterioro del clima financiero internacional, el debut de MSCI administrando el Merval y una nueva escalada de tensión en los mercados europeos. El indicador elaborado por JP Morgan prolonga así la tendencia alcista de la semana pasada y vuelve a poner en evidencia las dificultades de Argentina para recuperar el acceso al financiamiento internacional.

El riesgo país no cede y cerró la semana con 648 puntos, el segundo número más alto del año

El indicador del JP Morgan avanza 29 unidades respecto a los 648 puntos en los que finalizó la jornada previa, lo que representa un incremento del 4,2%. Así, acumula una suba del 11,2% en lo que va del décimo mes del año. Respecto al acumulado de 2026, el aumento alcanza el 18,2%.

La cifra es significativa en tanto alcanza en el arranque de las operaciones el mayor valor en lo que va del 2026 y en los últimos 12 meses, ya que el último registro más elevado corresponde a fines de octubre del 2025 cuando se ubicaba en 685 puntos.

Los bonos soberanos argentinos en dólares vuelven a operar con pérdidas. La deuda pública profundiza así la tendencia negativa de las últimas ruedas, en medio de las dudas de los inversores sobre la capacidad del Gobierno para afrontar los vencimientos de 2027 y 2028. La presión vendedora se refleja especialmente en el tramo largo de la curva, donde algunos títulos bajo legislación local ya ofrecen rendimientos superiores al 12% anual en dólares.

Entre los bonos Globales, las mayores caídas correspondían al Global 2046, que retrocedía 0,75%, seguido por el Global 2041 (-0,6%) y el Global 2038 (-0,19%). Los Bonares también operaban en rojo, con pérdidas de hasta 0,7%, encabezadas por el Bonar 2041 y el Bonar 2028, mientras que el Bonar 2038 cedía 0,68%. En este escenario, el indicador de JP Morgan se ubicaba en 660 puntos, frente a los 648 del cierre del viernes, una señal de que los inversores continúan exigiendo mayores rendimientos para mantener deuda argentina, pese a los esfuerzos oficiales por recuperar el acceso al financiamiento internacional.

La nueva suba del índice se produce después de que el viernes el índice cerrara en 648 puntos básicos, tras acumular cuatro ruedas consecutivas de incrementos. Durante esa jornada, el indicador había alcanzado los 629 puntos, pese a las señales de optimismo del presidente Javier Milei sobre el rumbo de la economía.

En una semana marcada por la volatilidad global y la tensión financiera local, los activos argentinos sufrieron el impacto indirecto del sesgo negativo en Wall Street, condicionado por los rendimientos de los bonos norteamericanos por encima del 5%, las presiones inflacionarias en Estados Unidos y la incertidumbre política previa a las elecciones de medio término. En este contexto de aversión al riesgo (reforzado por un salto semanal de hasta el 10% en los precios internacionales del petróleo debido a los conflictos en Oriente Medio y la caída en los inventarios estadounidenses), los títulos soberanos argentinos cedieron terreno con bajas semanales promedio del 1,6% en los Globales y del 0,9% en los Bonares.

Con el nuevo avance, el riesgo país ya supera el máximo de 655 puntos registrado a principios de octubre y se ubica en niveles que vuelven a complicar las aspiraciones del Gobierno de regresar a los mercados voluntarios de deuda.

Para Ignacio Morales, CIO de Wise Capital las principales dudas de los inversores siguen concentradas en la capacidad de Argentina para afrontar los vencimientos de deuda de 2027 y 2028.

"El mercado reclama mayores precisiones sobre la estrategia de financiamiento del Gobierno y el ritmo de acumulación de reservas internacionales. Esa preocupación quedó expuesta en la decisión del Tesoro de excluir de sus últimas licitaciones títulos como el Bonar 2029, ante el elevado costo de endeudamiento. En ese contexto, la nueva suba del riesgo país a 660 puntos este lunes refuerza las dificultades que enfrenta el Gobierno para recuperar la confianza de los acreedores, incluso en jornadas en las que el dólar muestra relativa estabilidad".

Francia sacude a los mercados y aumenta la aversión al riesgo

La escalada se produce en un contexto externo desfavorable. Las principales Bolsas europeas comenzaron la semana con caídas, encabezadas por Francia e Italia, donde la violencia social, las tensiones políticas y los temores por el endeudamiento público provocaron una nueva ola de ventas de acciones y bonos.

Sin embargo, los problemas internacionales no alcanzan para explicar por sí solos el comportamiento de la deuda argentina. Los inversores también mantienen interrogantes sobre la capacidad del Tesoro para afrontar los próximos vencimientos en dólares, la acumulación de reservas internacionales y el escenario político que se abrirá con las elecciones presidenciales de 2027.

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Las protestas contra el costo de vida que se extendieron por Francia durante el fin de semana se convirtieron en uno de los principales factores de preocupación de los inversores internacionales.

Más allá de un contexto que no ayuda, detrás de la nueva escalada del riesgo país argentino aparece una preocupación que el mercado viene señalando desde hace varias semanas: cómo conseguirá el Gobierno los dólares necesarios para afrontar los vencimientos de deuda de 2027 y 2028. Aunque el Banco Central retomó las compras de reservas, los inversores consideran que todavía falta una estrategia de financiamiento que despeje las dudas sobre la capacidad de pago. La presión sobre los bonos soberanos refleja esa incertidumbre, a la que se suma el riesgo político asociado con las próximas elecciones presidenciales.

El deterioro tampoco puede explicarse solamente por la turbulencia internacional. Según un análisis de Cohen, durante la última semana el rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense cayó 15 puntos básicos, mientras que el riesgo país argentino aumentó 59 puntos, hasta cerrar el viernes en 648 unidades. La divergencia sugiere que los factores domésticos están teniendo un peso decisivo en la valuación de la deuda argentina. En otras palabras, el mercado no solo está reaccionando al clima financiero global: también exige mayores garantías sobre la disponibilidad de dólares para pagar los compromisos que se acumulan en los próximos dos años.

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