El riesgo país argentino volvió a registrar una fuerte escalada este jueves 5 de noviembre y alcanzó los 927 puntos básicos. El indicador que elabora JP Morgan avanzó 75 puntos respecto del cierre del miércoles, cuando había terminado en 852 unidades, lo que representa un incremento de casi 9%.

"El riesgo país está alto respecto de la voluntad del Gobierno de volver al mercado de deuda"

Los bonos en dólares cayeron hasta 3,5%, liderados por el AL35D y el GD30D (3,4%). En ese marco, el índice que mide el J.P. Morgan se disparó hasta los 927 puntos básicos.  El índice líder de la bolsa porteña se derrumbó 4% a 84.717 puntos básicos. Las acciones líderes se hundieron hasta 8,3% de la mano de YPF, seguida de Transportadora de Gas del Sur y Edenor, ambas con bajas de 6%. En cuanto los ADRs, las mayores caídas se produjeron en Mercado Libre, que se desplomó 14,1%, e YPF que cayó 6,9%

La escalada profundiza el deterioro que vienen mostrando los títulos soberanos en dólares. En la última jornada, los bonos argentinos registraron nuevas caídas: los Bonares retrocedieron alrededor de 1,2% y los Globales perdieron cerca de 1%, en un contexto de mayor cautela de los inversores frente a los activos locales.

El movimiento del riesgo país resulta particularmente significativo porque el indicador no solo superó la barrera de los 900 puntos, sino que aceleró su tendencia alcista después de haber permanecido durante varios meses en niveles considerablemente más bajos.

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Que factores explican la escalada del riesgo país

La pregunta del millón es ¿qué cambió en las últimas semanas para que Argentina pase de los 573 a los 918 puntos, y cuánto de esa suba responde al escenario internacional frente a los problemas propios de la economía local?

Detrás de la suba aparecen varios factores. La incertidumbre política y electoral de cara a 2027, las dudas sobre la continuidad del programa económico, la derrota del partido republicano en las elecciones de medio termino en EEUU y un escenario internacional de tasas de interés elevadas configuran parte de las explicaciones que sigue el mercado.

En el plano externo, dos resultados electorales modificaron el escenario para el Gobierno argentino: el triunfo de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil, que consiguió la reelección frente a Flávio Bolsonaro, y la derrota del Partido Republicano en las elecciones de medio término de Estados Unidos, que dejó a los demócratas con el control de ambas cámaras del Congreso. Los dos resultados representan un revés para los principales aliados políticos de Javier Milei en el exterior.

Para el analista Andrés Reschini, Argentina ingresó en una etapa en la que los inversores adoptaron una postura más cautelosa frente a los activos locales, especialmente los bonos soberanos en moneda extranjera.

"Las dudas sobre los lineamientos políticos que regirán luego de 2027 se profundizaron luego del triunfo de Lula en Brasil y puede que también con la derrota de Trump en las Mid Term", señaló. En ese sentido, advirtió que, por el momento, no aparecen demasiados argumentos desde el frente interno que permitan disipar esas preocupaciones.

Reschini también puso el foco en la evolución de la actividad económica y el crédito. Si bien observó alguna mejora incipiente en los indicadores de mora y financiamiento, consideró que todavía no alcanza para modificar el humor de los inversores.

"Alguna mejora incipiente en la mora y en el crédito que no son suficientes para cambiar el humor del mercado", resumió.

Por su parte, el asesor financiero Gastón Lentini también ubicó el origen del cambio de expectativas en el escenario internacional. A su entender, las derrotas electorales de los aliados de Milei en Brasil y Estados Unidos representan un cambio relevante para la posición geopolítica del Gobierno argentino.

En el caso estadounidense, advirtió que la nueva composición del Congreso podría limitar la capacidad de Donald Trump para avanzar con su agenda legislativa. También señaló que el mercado internacional enfrenta nuevas fuentes de incertidumbre, entre ellas las discusiones en torno a iniciativas impulsadas por senadores demócratas para limitar el desarrollo de la inteligencia artificial.

"Si Estados Unidos se pone más riesgoso, el mundo se pone más riesgoso", planteó Lentini. A su criterio, ese escenario termina repercutiendo sobre la Argentina, tanto por el impacto sobre los activos financieros como por la posibilidad de que Washington modifique su relación con el Gobierno de Milei.

El freno de las compras del Banco Central y el peso de los factores locales

Para la analista Elena Alonso, dos tercios de la suba del riesgo país responden a problemas propios de la Argentina y apenas un tercio al contexto externo.

Alonso identificó un cambio en uno de los principales motores que había permitido reducir el indicador durante la primera mitad del año: las compras de divisas del Banco Central.

"Entre abril y julio el Banco Central compraba más de US$ 2.000 millones por mes y el indicador bajó 200 puntos aproximadamente. Desde agosto empezaron a caer las compras a menos de US$ 1.000 millones por mes y el riesgo país empezó a subir esos mismos 200 puntos que había bajado", explicó.

A esa dinámica se suman las dudas sobre el nivel de reservas internacionales. Aunque reconoció que no necesariamente habría dificultades para afrontar los vencimientos de deuda del próximo año, advirtió que las reservas netas todavía son reducidas frente a las necesidades financieras y a la demanda potencial de dólares en un año electoral.

En ese escenario, el mercado también sigue de cerca la capacidad del Gobierno para sostener el tipo de cambio, acumular divisas y conseguir el financiamiento necesario para afrontar los compromisos de deuda.

La economista consideró que el contexto internacional funcionó como un detonante, pero no como la causa principal del deterioro. En particular, señaló que parte de la confianza de los inversores estaba apoyada en el respaldo de Washington y que la debilidad política de Trump puede reducir esa expectativa.

Para graficar la diferencia entre los factores locales y los externos, Alonso puso el foco en el desempeño de otros mercados emergentes. Mientras el riesgo país argentino pasó de unos 570 a más de 900 puntos, otros países emergentes alcanzaron diferenciales de financiamiento en sus niveles más bajos de los últimos diez años.

"El mundo no castiga a todos por igual", advirtió. La comparación, sostuvo, refuerza la importancia de los problemas internos en la explicación de la suba.

El temor a perder el respaldo financiero de Estados Unidos

Uno de los puntos que más preocupa a Lentini es la posibilidad de que el Tesoro estadounidense tenga mayores restricciones para volver a respaldar financieramente a la Argentina. El analista advirtió sobre una iniciativa legislativa que buscaría impedir que el organismo pueda repetir una asistencia como la que encabezó Scott Bessent durante la tensión cambiaria y electoral de 2025.

Ese factor podría adquirir mayor relevancia si la economía argentina no consigue mostrar una recuperación más contundente. Según Lentini, la situación política interna también puede convertirse en una fuente de presión para los activos financieros si el Gobierno no logra mejorar sus niveles de respaldo.

"Si Milei no levanta su imagen o la economía no reactiva desde la famosa micro, las chances de reelección pueden ir bajando", advirtió.

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¿Puede el feriado bancario calmar la situación?

Este jueves 5 de noviembre será el último día de atención en las sucursales bancarias antes de un cierre de cinco jornadas consecutivas, una situación excepcional que combina el Día del Bancario con los feriados establecidos por la visita del papa León XIV al país.

La interrupción de la atención comenzará este viernes 6 y se extenderá hasta el martes 10 de noviembre inclusive. Durante ese período, las sucursales de bancos públicos y privados permanecerán cerradas, aunque los clientes podrán seguir utilizando cajeros automáticos, tarjetas, billeteras virtuales y buena parte de los servicios digitales.

Respecto a si este feriado bancario puede llevar calma financiera, Lentini menciona que no cree que eso suceda "porque se viene conformando un conjunto de cosas, desde la eleccion en EEUU, el caso de Paraguay y la caida de la imagen de Milei".

Elena Alonso, por su parte, comentó para PERFIL que esta pausa no necesariamente funcionará como un mecanismo para contener la escalada del riesgo país. El indicador de JP Morgan se calcula a partir de los bonos argentinos que cotizan en Nueva York, por lo que puede continuar moviéndose aunque no haya actividad bancaria o bursátil en la Argentina.

"El riesgo país no se calcula acá, lo va a armar el JP Morgan con los bonos argentinos que cotizan en Nueva York y en Nueva York siguen operando. El indicador va a seguir moviéndose aunque en Argentina no haya bancos ni bolsa", explicó.

Incluso, advirtió que el cierre del mercado local podría amplificar los movimientos cuando hay menos operadores y liquidez. Si durante esos días aparece alguna noticia positiva o negativa, la reacción de los inversores argentinos podría acumularse hasta la reapertura. "Más que un calmante me parece que es como una pausa que puede generar cualquier cosa", resumió.

En esa misma línea, Reschini comentó que "los bonos afuera van a cotizar salvo en el feriado del miércoles en USA. Pero cuando todo vuela a operar al 100%, las cotizaciones volverán a reflejar las expectativas y el riesgo país será el que tenga que ser". Y agrega: "Puede haber algunos días con el indicador algo distorsionado por menor volumen pero no mucho más que eso".

Cotización del tipo de cambio

El dólar oficial minorista cerró a $1.520 para la compra y a $1.570 para la venta en el Banco Nación (BNA). 

En el segmento mayorista, el tipo de cambio perdió $0,5 (-0,03%) a $1.545,5 para la venta, en lo que representó la última jornada hábil previo al feriado bancario de este viernes. De esta manera, la distancia con el techo de la banda cambiaria (hoy de $1.958,16) se ubicó a 26,7%. El volumen operado en el segmento de contado superó los US$ 754,8 millones.

El dólar blue cerró a $1.530 para la compra y a $1.550 para la venta. En cuanto a los dólares financieros, El CCL cerró a $1.671,44 y la brecha con el dólar oficial se posiciona en el 8.1%. El MEP cerró a $1.579,50 y la brecha con el dólar oficial llegó al 2.2%. 

Respecto a la trayectoria que puede tener el tipo de cambio en los próximos meses, Nicolás Parreira, economista y director de Grupo Sigma, menciona que "una mayor incertidumbre suele aumentar la demanda de cobertura, especialmente cuando coincide con caídas de bonos y acciones. Pero esto no implica necesariamente una suba sostenida del dólar. Para eso tendría que producirse un deterioro más persistente de la confianza o de las condiciones financieras locales".

"Resulta especialmente importante seguir la evolución del riesgo país, los bonos soberanos y la brecha cambiaria. Si la reacción queda limitada a algunas ruedas de volatilidad, el impacto sobre el dólar podría ser transitorio. En cambio, si aumenta de manera sostenida la prima de riesgo argentina y se deterioran las expectativas de financiamiento, la presión cambiaria podría prolongarse", agrega.

Respecto al 2027, menciona que para que el dólar mantenga una trayectoria ordenada durante 2027, "será fundamental sostener los equilibrios macroeconómicos, recuperar crecimiento y reducir la incertidumbre sobre el financiamiento. La elección estadounidense puede aumentar la volatilidad, pero la evolución del dólar seguirá dependiendo principalmente de los fundamentos económicos argentinos".

El dólar se mantiene en niveles elevados

Las bolsas del mundo

Los principales índices de Wall Street se desploman este jueves. Las acciones de semiconductores se hunden después de que una victoria aplastante de los demócratas en las elecciones de mitad de mandato de EEUU hiciera crecer el temor a fuertes regulaciones sobre el sector, cambiando la tendencia vista la rueda previa. 

Los futuros del crudo Brent se desplomaron casi un 9% durante la noche, cayendo por debajo de los US$ 100 por barril por primera vez en dos meses. El precio ha caído cerca de un 20% en lo que va de semana, encaminándose a su mayor pérdida semanal desde abril de 2020.

Sin embargo, en las primeras horas de la mañana se observa un ligero rebote. El crudo Brent — de referencia en gran parte del mundo, incluida Argentina — sube 1,6% hasta US$ 96,17 el barril, mientras que el crudo estadounidense WTI avanza un 0,8%, hasta los US$ 88,92 el barril.

En este contexto, el Nasdaq se hunde 4,5%, mientras que un fondo cotizado que sigue a las principales empresas estadounidenses de semiconductores retrocede 10%. La liquidación de acciones tecnológicas se extiende al resto del mercado, con los 11 sectores del S&P 500 operando en terreno negativo, según informó Bloomberg. A su vez, el S&P 500 se desploma un 3,6%, mientras que el Dow Jones se derrumba un 2,9%. 

Las acciones tecnológicas en Europa representan una parte menor del mercado general, que está dominado en gran medida por el sector bancario y las farmacéutico. Estos sectores experimentaron un fuerte repunte este jueves, con el Euro Stoxx bajando apenas 0,17%. A nivel local, el DAX alemán cae 0,20% y el CAC francés aumenta 0,58%. Por fuera de la eurozona, el FTSE del Reino Unido sube 0,41%.

Los mercados asiáticos, que están muy expuestos a las acciones relacionadas con la IA, sufrieron pérdidas. El Kospi surcoreano se desplomó 5,28% y el Nikkei 225 japonés cayó 1,66%. En China, el Hang Seng de Hong Kong subió 3,67%, mientras que la bolsa de Shanghái aumentó 0,10%.

FN