La novela Bioceres: la denuncia de un exempleado despechado fue la puerta para revelar una estafa de USD 12 millones
La compañía biotecnológica acudió a la Justicia de Santa Fe por una maniobra fraudulenta vinculada a la transferencia irregular de acciones. La acusada operó presuntamente con una firma apócrifa del CEO, Federico Trucco.
Un exintegrante del área de Legales de la empresa, que se quedó sin empleo junto a todo el equipo, fue clave para que Bioceres Crop Solutions se presentara ante la Justicia. La empresa biotecnológica argentina presentó en los últimos días ante el Ministerio Público de la Acusación de Santa Fe una denuncia penal por una presunta estafa de aproximadamente USD 12 millones contra una exdirectora de la firma. El caso, que ya tiene ribetes novelescos, expuso una compleja trama interna que involucró falsificación de documentos y desvío de activos hacia otra compañía del mismo ecosistema agroindustrial, que empujó a la quiebra a la firma de capitales locales.
El escrito, patrocinado por el abogado Walter Stramazzo en representación de Bioceres, señaló que el delito ocurrió en octubre de 2025. La maniobra giró en torno a la transferencia de 5,3 millones de acciones de la empresa, cuyo valor de mercado en ese momento ascendía a la cifra millonaria denunciada. Luego, quiebra de por medio, la cotización en Nueva York de BIOX se desplomó, en medio de denuncias cruzadas por malversación de fondos y devaluación forzada de la firma argentina.
La operación denunciada se ejecutó mediante una carta de indemnidad que solicitó prescindir del requisito habitual de certificación de firmas. Este documento “eximió de toda responsabilidad a Continental, la entidad depositaria que tenía en custodia las acciones, y transfirió a Bioceres Crop Solutions la carga por cualquier contingencia derivada del movimiento financiero”, según señalaron fuentes de la empresa, consultadas por PERFIL.
El rol de la exdirectora y la maniobra corporativa
Según consta en la denuncia, “toda la comunicación institucional y operativa la realizó Gloria Montarón Estrada”, quien para la fecha de los hechos ya no ocupaba un cargo en el Directorio, ni formaba parte de la plantilla de empleados de Bioceres Crop Solutions. En ese momento, Montarón Estrada se desempeñaba como presidenta del directorio de Moolec S.A. y lideraba el área legal de dicha compañía, un spin-off enfocado en la agricultura molecular que nació del mismo grupo fundador.
Montarón Estrada fue directora de Legales de Bioceres hasta junio de 2025, cuando la compañía estaba en manos de sus fundadores. Pero luego se alineó con el empresario uruguayo Juan Sartori, quien la colocó en la comandancia de Moolec Science, la empresa cotizante en Nasdaq. Es señalada como la arquitecta del entramado legal del movimiento accionario. La cesación de pagos y la quiebra de la firma histórica, Bioceres S.A., ocurrieron tras este cambio de control corporativo. El 16 de diciembre de 2025, Moolec aprobó formalmente el inicio del procedimiento de quiebra voluntaria de la estructura local. Como consecuencia, la cotización de BIOX en la bolsa de Nueva York registró un desplome bursátil que la llevó a caer desde los USD 1,60 en noviembre de 2025 hasta tocar los USD 0,60 en febrero de 2026, esquivando el proceso de reestructuración de pasivos.
La caída de las acciones tras la quiebra generó un movimiento sospechoso
El 25 de febrero de 2026, la ejecutiva renunció también a la estructura mayor. Esa salida operó de paraguas, porque permitió que se activara una denuncia anónima que llegó a Bioceres. La sospecha es que surgió de algunos de los exempleados del área de Legales que comandó Montarón de Estrada, quien “personalmente se encargó de echar a todo el equipo en diciembre”. “Pensó que se quedaban con todo el control y no iba a haber nadie con capacidad de investigar nada. Porque de otra manera, no se entiende la torpeza de la acción. Hay mails que la involucran de manera personal”, sostuvo una fuente al tanto de la situación.
Falsificación de firmas y el impacto en los inversores
De acuerdo con la presentación judicial, la carta de indemnidad que había presentado Montarón Estrada ante Continental contenía una firma apócrifa atribuida a Federico Trucco. En su declaración, el CEO de la compañía afirmó de manera categórica que nunca firmó ese documento, que no autorizó a terceros a hacerlo en su nombre y que desconocía por completo la operación instrumentada. “El ardid se consumó mediante el aprovechamiento de la confianza histórica con los actores involucrados para fraguar el documento”, clave para liberar los fondos. “Nadie le pidió el poder, porque era la encargada de esos trámites. Pero para esa fecha no trabajaba más para Bioceres”, detallaron las fuentes consultadas.
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Fuentes de la empresa y del entorno de los fundadores y exdirectores de Bioceres S.A. explicaron, off the record, que los nuevos accionistas, incluyendo al empresario Juan Sartori, desconocían la operatoria. "La estratega y ejecutora de dicha maniobra fue Gloria Montarón Estrada. Es muy poco probable que Juan Sartori o personas de su entorno hayan estado al tanto de los hechos o los hayan aprobado", señalaron fuentes de la empresa para deslindar a los actuales inversores de la contienda judicial.
El resultado de la maniobra consistió en una transferencia directa de acciones desde Bioceres Crop Solutions hacia una firma vinculada a la estructura de Moolec Science. La denuncia subrayó que esta salida de capital ocasionó un perjuicio económico potencial significativo para la compañía y representó una pérdida indirecta para el conjunto de accionistas y acreedores de Bioceres S.A., quienes ahora aguardan el avance de la investigación en los tribunales santafesinos.
El futuro de la causa en los tribunales
Ahora se espera el sorteo que designará al funcionario del Ministerio Fiscal de Santa Fe que se haga cargo de la investigación. Por eso, lo que se inició con la denuncia fue una presentación de hechos que podrían haber generado el delito, pero será el fiscal a cargo quien defina si existen los elementos para investigar el accionar. Por eso ahora es clave el paso de la Justicia santafesina para saber si la novela de Bioceres abre una nueva trama en la historia de la compleja caída en desgracia de una de las empresas de tecnología agroindustrial más innovadora de los últimos años.
ML