La visita del papa León XIV a la Argentina, prevista entre el 8 y el 11 de noviembre, tendrá un impacto económico que todavía es difícil de cuantificar. Además del gasto que demandará la organización del operativo de seguridad, logística e infraestructura, el Gobierno nacional dispuso tres feriados en distintas jurisdicciones del país. La medida abre un interrogante sobre cuánto dejará de producir la economía y qué parte de esa actividad podrá recuperarse a través del turismo y el consumo.
En ese escenario, la llegada del pontífice también representa una oportunidad para el sector turístico. Según las estimaciones del Ente de Turismo de la Ciudad de Buenos Aires, el acontecimiento atraerá a más de 1,24 millones de visitantes entre el 6 y el 10 de noviembre y generará un movimiento económico superior a los US$ 88 millones.
La visita del Papa generaría un impacto económico superior a los US$ 88 millones en la Ciudad
Del total de visitantes previstos por el Ente de Turismo porteño, más de 240.000 serán turistas que se alojarán en la Ciudad. De ellos, unos 165.000 serán de origen nacional, mientras que los 77.000 restantes serían internacionales.
A ese movimiento se sumará alrededor de un millón de excursionistas, es decir, personas que llegarán durante el día sin pernoctar, principalmente para participar de las celebraciones abiertas al público del 9 y el 10 de noviembre.
El movimiento turístico tendrá repercusiones en los sectores hotelero, gastronómico, comercial y de servicios. En ese contexto, el presidente del Ente de Turismo de la Ciudad, Valentín Díaz Gilligan, destacó la importancia del acontecimiento para Buenos Aires y la oportunidad de recibir a miles de personas que participarán de las actividades religiosas.
La tendencia también aparece en los datos de Despegar. Desde la plataforma señalaron que la confirmación oficial de la visita del Papa despertó el interés de miles de personas y volvió a posicionar a la Argentina entre los destinos de búsqueda.
La Ciudad de Buenos Aires aparece entre los principales destinos consultados, aunque el efecto también se extiende al turismo doméstico. Las búsquedas para recorrer distintos puntos del país ya venían mostrando un crecimiento interanual del 26% y la visita papal sumó un nuevo impulso a la planificación de escapadas durante el feriado.
"Este tipo de acontecimientos trasciende lo informativo: moviliza a las personas, despierta las ganas de viajar y genera nuevas oportunidades para el turismo", explicó Paula Cristi, gerente general de Despegar para Argentina y Uruguay.
Según estimaciones de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), la llegada de León XIV movilizaría a unos 3 millones de visitantes nacionales y extranjeros. Advirtieron que el movimiento turístico y comercial beneficiaría principalmente a hoteles, alquileres temporarios, gastronomía y comercios.
Desde la Federación de Comercio e Industria de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (FECOBA), mencionan que en la Ciudad de Buenos Aires, se proyecta una ocupación superior al 85%, con tarifas similares a las de temporada alta.
“Actualmente hay aproximadamente 400 establecimientos de hospedaje habilitados, esperando poder alojar visitantes en las zonas con mayor concentración, como Palermo, Recoleta y el Centro”, estimaron en la Federación.
Cuánto cuesta organizar la visita del Papa
En un análisis sobre las distintas dimensiones económicas de la visita, la contadora Aldana Fernández planteó dos variables para evaluar su impacto: cuánto dinero demandará la organización, qué producción dejará de realizarse por las jornadas sin actividad y cuánto de ese movimiento podrá recuperarse posteriormente.
Más allá del movimiento turístico, una de las primeras dimensiones que plantea Fernández es el gasto público que demandará la llegada del pontífice. La visita requerirá un operativo de magnitud, con recursos destinados a seguridad, custodia, traslados, infraestructura, acondicionamiento de espacios, servicios médicos, emergencias y organización de los actos oficiales.
Para organizar la misa del papa León XIV frente al Monumento a los españoles, en Palermo, el próximo lunes, el gobierno de Javier Milei puso en marcha seis contrataciones directas por un monto total de al menos $ 20.350.481.178, equivalentes a US$13 millones.
Fechadas a partir del 20 de noviembre, cuando todavía seguía sin ser confirmada la gira sudamericana de León XIV, las contrataciones fueron publicadas a nombre de la Jefatura de Gabinete, que comanda Diego Santilli, en el sitio oficial Compr.Ar, si bien el contratante termina siendo la Unidad Ejecutora Especial temporaria "Visita de su Santidad, el papa León XIV".
El DNU 1103/2026 establece que los gastos nacionales derivados de la visita serán atendidos con los créditos presupuestarios vigentes de la Jefatura de Gabinete, pero no determina un monto específico.
En paralelo, circularon en distintos medios estimaciones de entre US$ 25 millones y US$ 30 millones para el costo general de la visita.
A nivel provincial también se habilitaron erogaciones. En Buenos Aires, el Decreto 1657/2026 autorizó gastos vinculados con la producción de los eventos, los operativos, el montaje, la logística y la coordinación general, sin establecer una cifra total.
Los $2,7 billones diarios no son lo que pierde la economía
La segunda cuestión del análisis de Fernández es el impacto de los feriados sobre la actividad económica. Uno de los datos centrales de su relevamiento es que la economía argentina produce en promedio unos $2,7 billones por día, según una estimación basada en las cuentas nacionales del INDEC.
Sin embargo, esa cifra no equivale a lo que perderá el país por las jornadas sin actividad. La producción promedio diaria permite tener una referencia del tamaño de la economía, pero no puede tomarse como una pérdida automática: parte de las tareas puede trasladarse a otros días, mientras que determinados sectores, como la hotelería y la gastronomía, pueden incrementar sus ingresos por la llegada de visitantes.
Además, los tres feriados dispuestos por el Gobierno no tendrán el mismo alcance territorial. El lunes 9 de noviembre será feriado en todo el país; el martes 10 alcanzará a la Ciudad de Buenos Aires y a Córdoba, mientras que el miércoles 11 regirá en la provincia de Buenos Aires.
Por eso, Fernández remarcó que no es correcto multiplicar los $2,7 billones de producción diaria por las tres jornadas. Dos de los feriados tienen alcance territorial limitado y no afectan de la misma manera al conjunto de la economía. Cualquier estimación debería contemplar la participación de las jurisdicciones alcanzadas en la actividad económica y la estructura productiva de cada una.
La especialista explicó que el resultado también depende de qué actividades interrumpen su funcionamiento, cuáles pueden recuperar posteriormente las tareas pendientes y qué sectores reciben una demanda adicional por la llegada de visitantes.
Por ejemplo, una fábrica que suspende su producción durante un día y no logra recuperar ese volumen posteriormente puede registrar una pérdida efectiva. En cambio, un hotel, un restaurante o un comercio ubicado en una zona turística puede beneficiarse del movimiento de visitantes. También hay operaciones comerciales que simplemente se trasladan a otra jornada, sin que desaparezcan de la actividad mensual.
Por eso, la pérdida económica neta debería calcularse a partir de la producción que efectivamente deja de realizarse y no puede recuperarse, descontando la actividad adicional que generan los feriados.
Qué pasa con la recaudación de impuestos
La tercera dimensión que incorpora el análisis es la fiscal. Según Fernández, tampoco corresponde afirmar que el Estado pierde automáticamente la recaudación de un día por la existencia de un feriado.
En el caso del IVA, los ingresos pueden disminuir si se reducen las ventas gravadas en determinadas actividades, aunque parte de esa caída puede compensarse con mayores operaciones en gastronomía, hotelería y comercio.
En Ingresos Brutos, que recaudan las provincias, el resultado dependerá de cómo se distribuya el movimiento comercial entre los sectores perjudicados y los beneficiados. En Ganancias, el efecto estará relacionado con los resultados económicos de las empresas y no solamente con la existencia de una jornada sin actividad.
Mientras tanto, los aportes y contribuciones a la seguridad social tampoco desaparecen por el feriado, ya que dependen de las remuneraciones y de las reglas laborales aplicables.
En este último punto, la normativa establece una condición particular para quienes trabajen durante un feriado nacional. Según el artículo 166 de la Ley de Contrato de Trabajo, los empleados que presten servicios deben cobrar la remuneración habitual más una cantidad igual, lo que implica un pago doble por esa jornada.
Esto representa un costo adicional para el empleador, aunque no debe confundirse con una pérdida económica para el país en su conjunto, ya que también supone una mayor remuneración para el trabajador.
FN