La intervención de Ueno Bank desató una crisis financiera en Paraguay y dejó a casi 3 millones de clientes sin posibilidad de acceder a sus cuentas. El Banco Central del Paraguay (BCP) resolvió iniciar un procedimiento de resolución de la entidad luego de detectar que su índice de solvencia había caído a menos de la mitad del mínimo exigido por la regulación.
La medida implicó la suspensión de todos sus servicios y el congelamiento de los depósitos, mientras las autoridades buscan determinar cómo devolver el dinero a los ahorristas. El proceso también alcanza a organismos públicos y fondos jubilatorios que tenían inversiones en el banco.
Qué pasó con Ueno Bank y por qué fue intervenido
El lunes 2 de noviembre, el directorio del Banco Central del Paraguay resolvió por unanimidad iniciar el procedimiento de resolución de Ueno Bank, en el marco de la Ley 2334/03 de Garantía de Depósitos y Resolución de Entidades Financieras. La decisión llegó después de una serie de inspecciones que detectaron un fuerte deterioro de la situación patrimonial de la entidad.
Según la documentación analizada por el regulador, el índice de solvencia cayó al 5,56%, cuando el mínimo exigido por la normativa es del 12%. Es decir, el indicador quedó por debajo de la mitad del nivel requerido para operar.
Entre las irregularidades detectadas figuraron deficiencias en la evaluación de riesgos crediticios, inconsistencias en la información utilizada para aprobar préstamos y financiamientos de montos elevados a empresas que tendrían vínculos con el grupo controlador del banco.
Las revisiones también obligaron a realizar ajustes contables por más de 1,6 billones de guaraníes, que deterioraron todavía más la posición financiera de la entidad. A ese escenario se sumó la imposibilidad de reponer un encaje legal de US$ 70 millones.
Como consecuencia de la resolución, el Banco Central dispuso la suspensión de todos los servicios de Ueno Bank. Los clientes dejaron de poder operar mediante la aplicación, las tarjetas, los cajeros automáticos y las sucursales físicas.
La dimensión del problema se explica por el tamaño que había alcanzado la entidad en el mercado paraguayo. Según sus propios datos institucionales, Ueno Bank tenía 2.941.996 clientes a junio de 2026, prácticamente 3 millones de personas.
Qué sucederá con los ahorros de los clientes de Ueno Bank
La principal preocupación de los ahorristas pasa por saber cuándo podrán recuperar el dinero depositado y qué porcentaje de sus fondos está garantizado.
El procedimiento activó el Fondo de Garantía de Depósitos (FGD), que contempla una cobertura de hasta 75 salarios mínimos mensuales por persona física o jurídica en cada entidad financiera. El límite equivale actualmente a 228,3 millones de guaraníes, unos US$38.600.
La garantía se aplica por depositante y por banco, no por cada cuenta individual. Esto significa que quienes tengan varios productos financieros en Ueno deberán considerar el total de sus depósitos para calcular el monto cubierto.
En paralelo, el Banco Central anunció que realizará un primer pago de hasta 10 millones de guaraníes, unos US$ 1.675, con fondos del Fondo de Garantía de Depósitos. Según comunicó el organismo, los desembolsos se concretarán en la brevedad y, si el primer pago no cubre la totalidad del saldo garantizado, el dinero restante se abonará de acuerdo con un cronograma que deberá informar la autoridad monetaria.
El organismo también aclaró que, en caso de que el ahorrista tenga deudas pendientes con Ueno Bank, esos compromisos se descontarán antes de realizar el pago de la garantía.
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En cuanto a los plazos, la legislación paraguaya establece que la garantía debe hacerse efectiva en un período no superior a 15 días corridos desde la resolución que dispone el procedimiento. Ese plazo puede prorrogarse por otros 15 días mediante una resolución fundada del directorio del Banco Central.
Como la decisión se aprobó el 2 de noviembre, el primer vencimiento operaría el 17 de noviembre. Si se utiliza la prórroga, el plazo podría extenderse hasta el 2 de diciembre.
La situación es diferente para quienes tenían depósitos superiores a los 228,3 millones de guaraníes. El excedente no está cubierto automáticamente por el fondo de garantía y dependerá del resultado del balance de exclusión de activos y pasivos que realizará la Superintendencia de Bancos.
Ese relevamiento permitirá determinar qué recursos mantiene la entidad, cuáles son sus obligaciones y cuánto dinero podrá recuperarse. El BCP adelantó que buscará preservar los activos y transferir los depósitos y otros pasivos a entidades financieras mediante un proceso competitivo. Por el momento, no existe una garantía de recuperación total para los saldos que superen el límite legal.
Los fondos jubilatorios y organismos públicos que quedaron comprometidos
La crisis también involucra recursos del Estado paraguayo. Uno de los casos más sensibles es el del Instituto de Previsión Social (IPS), que mantiene inversiones por unos US$ 355 millones en Ueno Bank, equivalentes a alrededor del 9% de su cartera total.
Esos fondos están colocados mediante certificados de depósito de ahorro y bonos financieros. Además, la entidad bancaria gestionaba el pago de las pensiones de aproximadamente 32.000 jubilados.
A la lista se suman recursos de la Administración Nacional de Electricidad (ANDE) y de la represa binacional de Itaipú, que también mantenían fondos en la entidad intervenida.
El impacto sobre el sistema previsional y las finanzas públicas agregó presión sobre las autoridades paraguayas, que deberán avanzar con la recuperación de esos recursos mientras buscan garantizar el pago de las prestaciones.
Por su parte, la Asociación de Bancos del Paraguay sostuvo que el resto de las entidades financieras continúa operando con normalidad y descartó, por el momento, un riesgo de contagio al sistema.
Los vínculos de Santiago Peña con Ueno Holding
La crisis de Ueno Bank también tiene derivaciones institucionales. Su antiguo titular, Carlos Carvallo, actualmente presidente del Banco Central, presentó su renuncia, aunque anunció que permanecerá en el cargo mientras se desarrolla el procedimiento.
“Ante los hechos de público conocimiento registrados en el transcurso del día, he pedido la renuncia del presidente del Banco Central del Paraguay. Además, acordamos con los presidentes de ambas Cámaras del Congreso el tratamiento de un proyecto de ley que autoriza el uso del Fondo de Garantía para iniciar el pago inmediato a los ahorristas”, mencionó Santiago Peña en su cuenta de X.
El caso puso además bajo cuestionamiento los vínculos empresariales previos del presidente Santiago Peña con el grupo propietario de la entidad.
El mandatario ha enfrentado críticas por haber sido accionista de Ueno Holding, vinculado al grupo propietario de Ueno Bank, y mantenido sus vínculos empresariales hasta marzo de 2025.
Asimismo, poco después de asumir el cargo Peña nombró a quien entonces era el máximo responsable de Ueno Bank, Carlos Carvallo, para dirigir el BCP, una decisión que los críticos han denunciado como un conflicto de intereses.
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