HISTORIA Y TRADICIÓN

De esclavo a símbolo mundial: la historia de San Patricio según Longobardi

En su editorial en NET TV, Marcelo Longobardi repasó el origen del Día de San Patricio y reconstruyó su historia

San Patricio: el origen de la celebración que se volvió global, según Longobardi Foto: la gaceta

En su programa en NET TV, Marcelo Longobardi se alejó momentáneamente de la agenda política para abordar el origen del Día de San Patricio, una celebración que cada 17 de marzo se replica en distintas ciudades del mundo.

El periodista comenzó destacando el alcance global de la festividad: “Hoy se celebra San Patricio en muchos lugares del mundo”, y detalló que existen “cinco o seis ciudades donde las celebraciones se volvieron un clásico”, entre ellas Dublín, Nueva York, Chicago, Boston, Londres y Buenos Aires. Como ejemplo del impacto cultural de la fecha, mencionó una de las tradiciones más llamativas: “En Chicago llegan a teñir el lago que atraviesa la ciudad de color verde”.

San Patricio: de esclavo a figura clave del cristianismo

A partir de allí, Longobardi se propuso reconstruir la historia detrás de la figura de San Patricio. Según explicó, “es un personaje interesantísimo, rodeado de controversias”, cuyo origen se remonta al año 385 después de Cristo, en algún punto de la Britania romana.

En ese contexto, describió el entorno familiar del santo: “Su padre era un oficial romano y era un cargo hereditario”, lo que refleja la presencia del Imperio Romano en las islas británicas en ese período.

Festejo de San Patricio: el esclavo que se convirtió en el apóstol de Irlanda

Uno de los momentos más determinantes de su vida ocurrió durante su adolescencia: “San Patricio a los 16 años es secuestrado por piratas irlandeses”, a quienes describió como grupos “muy bravos”. Ese episodio marcó el inicio de su primera gran experiencia: “Fue secuestrado y convertido en esclavo durante seis años”

De acuerdo con sus propios relatos, ese período fue clave en su formación espiritual. Longobardi explicó que “él dijo haber encontrado en ese secuestro su fe cristiana”, en medio de trabajos forzados. Tras escapar del cautiverio, su vida tomó un rumbo completamente distinto: “Terminó en Francia, donde estudió teología, fue ordenado sacerdote y llegó a ser obispo”, explicó.

Años más tarde, tomó una decisión que marcaría la historia de Irlanda: “En el 432 resuelve volver a Irlanda predicando la religión cristiana, bautizando tribus, fundando comunidades religiosas y siendo misionero”. Según el análisis, ese proceso fue clave porque “convierte a Irlanda en un país católico”.

San Patricio, el santo irlandés que nació en Escocia y no conoció la cerveza

Uno de los elementos más conocidos de su prédica fue el uso del trébol: la herramienta que utiliza para convertir a las tribus es el famoso trébol de tres hojas”, con el que explicaba la Santísima Trinidad como “una misma unidad”.

Sin embargo, su tarea no estuvo exenta de conflictos. “Tenía que enfrentar a personas que no lo querían en su tarea de misionero y a los jefes celtas”, remarcó.

Finalmente, destacó su legado: “Se volvió el padre espiritual de los irlandeses”, y escribió su obra Confesiones para responder a acusaciones, entre ellas que “lo acusaban de cobrar por bautizar gente”. Hoy, su figura trascendió lo religioso y se convirtió en un símbolo cultural global, con celebraciones que se replican en ciudades de todo el mundo.

 

BR/LT