La muerte de Hipólito Yrigoyen: el primer presidente elegido por el voto secreto y universal
Este 3 de julio se cumplen 93 años del fallecimiento del caudillo radical Hipólito Yrigoyen, una figura central que transformó la participación democrática y la estructura social de la Argentina contemporánea.
El 3 de julio de 1933 falleció en Buenos Aires el doctor Hipólito Yrigoyen, dos veces presidente de la Nación y una de las figuras más influyentes en la historia política del siglo XX argentino.
Su deceso, ocurrido en la pobreza y tras el confinamiento sufrido luego del golpe de Estado que lo derrocó en 1930, movilizó a una multitudinaria manifestación popular que acompañó sus restos hasta el Cementerio de la Recoleta, convirtiendo el sepelio en uno de los actos espontáneos más masivos del país.
Los comienzos de la figura de Hipólito Yrigoyen
Nacido en Buenos Aires en 1852, Juan Hipólito del Sagrado Corazón de Jesús Yrigoyen forjó su liderazgo en el llano, combinando su labor como docente y comisario de policía con la militancia política clandestina.
Junto a su tío, Leandro N. Alem, participó activamente en la fundación de la Unión Cívica Radical (UCR) en 1891, partido que adoptó la intransigencia y la abstención electoral como herramientas frente al régimen oligárquico de la época.
Yrigoyen participó activamente en la fundación de la UCR en 1891, partido que adoptó la intransigencia y la abstención electoral como herramientas frente al régimen oligárquico de la época
Yrigoyen se convirtió en el principal estratega de las revoluciones radicales de 1893 y 1905. Aunque estos levantamientos armados fueron reprimidos por el Estado, la persistencia de la UCR forzó al presidente Roque Sáenz Peña a impulsar la reforma electoral de 1912, que estableció el sufragio secreto, obligatorio y universal masculino.
La sanción de la Ley Sáenz Peña abrió las puertas a las elecciones presidenciales de 1916. En aquellos comicios históricos, Hipólito Yrigoyen se consagró como el primer mandatario de la República Argentina elegido por el voto democrático de las mayorías, quebrando un ciclo de más de tres décadas de hegemonía conservadora basada en el fraude.
El mandato presidencial de Yrigoyen
Su primera presidencia, desarrollada entre 1916 y 1922, coincidió con el complejo escenario internacional de la Primera Guerra Mundial. Yrigoyen mantuvo una estricta neutralidad soberana frente al conflicto, resistiendo las presiones tanto internas como externas para alinear al país con las potencias aliadas.
En el plano interno, el gobierno de Yrigoyen significó la incorporación de las clases medias urbanas a la administración pública y a la vida política activa. Asimismo, su gestión brindó un fuerte respaldo a la Reforma Universitaria de 1918 en Córdoba, democratizando el acceso a la educación superior y extendiendo el modelo autonómico por toda América Latina.
el gobierno de Yrigoyen significó la incorporación de las clases medias urbanas a la administración pública y a la vida política activa
La política laboral de su primer mandato estuvo marcada por una dualidad compleja. Por un lado, Yrigoyen actuó como mediador en numerosos conflictos gremiales, reconociendo por primera vez el rol de los sindicatos ferroviarios y portuarios; por el otro, su administración quedó salpicada por la represión violenta de huelgas obreras, eventos trágicos recordados como la Semana Trágica de 1919 y la Patagonia Rebelde en 1921.
Su segundo y último mandato que terminó por un golpe de estado
Tras el interregno presidencial de Marcelo T. de Alvear, Yrigoyen regresó a la jefatura de Estado en 1928, respaldado por una abrumadora mayoría popular en las urnas.
Este segundo mandato se centró en la defensa de los recursos naturales del país, impulsando de manera decidida el monopolio estatal del petróleo a través de Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF), bajo la dirección del general Enrique Mosconi.
La propuesta yrigoyenista de nacionalizar las fuentes energéticas enfrentó una férrea oposición de los sectores agroexportadores, la prensa conservadora y las compañías petroleras extranjeras.
Día de la Bandera: Así fue como Manuel Belgrano izó y juró el estandarte nacional por primera vez
Esta tensión interna se agravó drásticamente a partir de 1929, con el estallido de la Gran Depresión mundial, que desplomó los precios de las exportaciones argentinas y resintió las finanzas públicas.
El descontento económico, sumado al progresivo deterioro de la salud del presidente octogenario, erosionó la base de sustentación de su gobierno.
El 6 de septiembre de 1930, un alzamiento militar encabezado por el general José Félix Uriburu derrocó a Yrigoyen, inaugurando el primer golpe de Estado de la historia constitucional argentina y dando inicio a la denominada "Década Infame".
Tras el derrocamiento, el caudillo radical fue detenido y recluido bajo rigurosas condiciones en la isla Martín García. A pesar del hostigamiento político, su figura mantuvo una profunda ascendencia moral sobre los sectores populares, que resistieron la restauración fraudulenta del conservadurismo.
API