“Una comedia muy argentina e incorrecta”
Con Carlos Belloso, Diego Gentile, Malena Guinzburg y Mica Lapegüe, la obra explora humor negro e identidad local.
Será la primera vez que ocho productores apoyen un mismo espectáculo. La comedia Casual de Federico Viescas ganó el año pasado el concurso Contar que organiza la asociación de empresarios teatrales y fueron varios los que vieron el semimontado y decidieron apostar por este proyecto que se suma a la cartelera teatral. Desde el 15 de este mes en el escenario de Multiteatro podrá verse a Carlos Belloso, Diego Gentile, Malena Guinzburg, Mica Lapegüe, Claudio Martínez Bel, Julián Ponce Campos y Lucas Wainraich, con dirección de Pablo Fábregas. Están dispuestos a hacer reír.
—¿Se nota que el autor es argentino?
BELLOSO: Básicamente en algunos remates, chiste y gags donde se nota que está nuestra realidad, lo que pensamos como argentinos. Interpreto a un jefe de una oficina y la reforma laboral se metió. Sé que estoy haciendo un bicho duro y eso no se esquiva, sino que se profundiza.
GENTILE: Sí, absolutamente. Cuando una obra viene de afuera hay que elaborar sobre la adaptación y tratar de acercarlo al público argentino. Aquí está nuestra idiosincrasia, chantada y humor negro e identidad. Es importante hablar de nosotros y esta obra lo hace con un humor muy incorrecto, con una ética graciosa sobre ciertos temas. Ocurre en la puerta de terapia intensiva, es el disparador, tiene algo de Esperando la carroza. De algo oscuro sale la luz y la comedia. Te hace reírte de lo que supuestamente no podés reírte, entonces es algo muy liberador. Mi personaje por ejemplo está todo el tiempo haciendo cosas que en la vida te las replantearías.
GUINZBURG: Muy argentina y es lo que más me gustó. Sin menospreciar las obras de afuera, a mí me gusta cuando veo una nacional porque la sentís. Hay chistes que por más que hagas la adaptación se nota.
LAPEGÜE: Es una obra que fue ganadora de un concurso donde se presentaron doscientos textos. Es una obra muy argentina y en cuanto la leí me reía. La gente que venga a verla, se va a sentir muy identificada.
—Algunos integrantes del equipo como Guinzburg y el mismo director Fábregas tienen mucha experiencia de stand up: ¿se nota?
BELLOSO: No justamente, lo contrario. Me parece a mí que la puesta está más orientada al teatro. Son dos géneros distintos, pero donde hay humor o comedia, ese borde se agradece. Tenía muchas ganas de trabajar con Fábregas porque me parece un director integral. Sabe de teatro. Te ayuda a trabajar el personaje desde una causa y no desde un efecto.
GENTILE: Son personas que entienden del humor y para una comedia ya hay un terreno ganado espectacular. Hacer comedia es muy disfrutable para nosotros como actores.
GUINZBURG: Estoy aprendiendo, para mí es rarísimo y me genera un gran desafío, aparte estoy con actorazos, pero estoy muy acostumbrada a otro registro. Mi personaje es una hippy divertida y le voy encontrando más colores. Estoy muerta de miedo. A mí ya me habían convocado para el semimontado, por lo cual conocía la comedia, ahora se sumaron Carlos Belloso y Mica Lapegüe porque los otros actores que habían hecho la lectura no podían sumarse por otros compromisos.
LAPEGÜE: A mí me encanta el stand-up, pero siento que ellos traen sus herramientas a la obra y que lo que hacen sea muy divertido.
—Pasas de encarnan seres marginados a estos tan duros: ¿cómo manejas los antagónicos?
BELLOSO: Tengo una teoría, pienso que el actor que hace una obra de teatro o está haciendo una película está representando un papel que está en un límite. Porque si no, un personaje que no le pasa nada, que no es nada, no existe. Cuando filmé La Niña Santa de Lucrecia Martel, supuestamente hice un personaje neutral, pero era un perverso. Ningún personaje está exento de que esté en un límite. En las actuaciones para el audiovisual te piden más neutralidad, en el teatro tenés que subrayarlo mucho más.
—¿Cuánto ayuda el vestuario y los accesorios para encarnar un personaje?
BELLOSO: En este caso la idea de que este jefe tenga traje fue de ambos, coincidimos con el director. Un jefe con saco cruzado, medio atemporal, de derecha, que asusta, pero al mismo tiempo le atrae esta aplicación de sexo casual.
LAPEGÜE: En mi caso hago de una médica y si bien mantiene la parte profesional, es la mejor amiga de quien está internada. Tengo muchas amigas con esta profesión, así que no me resulta un mundo ajeno.
GUINZBURG: Ensayamos con jogging, pero para construir a esta Soledad sumo su look. Los detalles del vestuario e incluso el calzado los incorporo, me parece que también forman a los personajes.
GENTILE: Mi protagonista anda permanentemente repartiendo tarjetas, en la mitad de la desgracia quiere venderte un departamento o alquilártelo. Es un chanta, un buscavida. Ahora está trabajando en una inmobiliaria y quiere vender departamentos en cualquier momento.
—¿Los asusta tanta competencia?
BELLOSO: En realidad no pienso en eso, quiero divertirme y me parece excelente presentar en estos tiempos una comedia. En ese sentido al teatro lo respeto muchísimo, son los códigos y la competencia en Corrientes es un ingrediente más. Aquí mismo en este escenario estuve haciendo durante cinco años Le Prenom y nunca sabíamos cuándo se iba a bajar.
GENTILE: Me parece que es un año fuerte, interesante teatral. Hay público para todo y no competimos con las comedias musicales. Es una comedia delirante con momentos de grotesco y muy argentina.
GUINZBURG: Cuando la competencia es enorme es más difícil, obviamente. Tenés monstruos en la cartelera y son cada vez más las propuestas, se estrenan miles. Lo único que podemos hacer es defender nuestro espectáculo, para que la gente venga, se divierta y lo recomiende.
LAPEGÜE: Quiero que nos vaya a todos bien, porque el teatro es mágico. Siento que hay algo de la energía teatral que suma y sirve.
—Funciones de miércoles a domingo y dos el sábado: ¿cómo se preparan?
GUINZBURG: Creo que solo alguna vez hice tantos días en vacaciones de invierno con un espectáculo infantil. En este caso, agrego la función que seguiré haciendo los martes con Las chicas de la culpa en El Nacional. Igualmente ahora estamos con muchos ensayos y varias horas, por lo cual una vez que estrenemos estaremos entrenados con este ritmo.
LAPEGÜE: Para mí es un desafío porque es la primera vez que hago teatro comercial con esta gran producción y estos actores que son increíbles. También será mi primera vez de actuar de miércoles a domingo, con dos los sábados. Hice mucho teatro independiente, porque arranqué a mis 18 años y ahora tengo 32.
BELLOSO: En mi caso lo vengo haciendo desde hace mucho tiempo. Sólo me condiciona para filmar. Se está terminando de grabar El ruso con el Chino Darín, ahora en Praga. Es una serie de cinco episodios escrita y dirigida por Sebastián Borensztein, para Netflix. Será muy interesante y estoy en el elenco.
GENTILE: Aquí hice Toc Toc varios años, es un espectáculo al que le estoy muy agradecido, me dio estabilidad laboral. Hoy siento que tengo el músculo entrenado, me gusta y me ordena. Hay algo que es muy nutriente con el espectador, cuando escuchás la risa de la gente te vas completando en este cuentito. Es muy fuerte hacer reír y que esa energía vuelva. Te vas muy contento, es una inyección de fuerza seis veces por semana. Además el espectáculo es muy dinámico, dura poco más de una hora y en mi caso estoy como mis otros compañeros todo el tiempo en escena. Me parece que hacer una comedia en estos tiempos es muy amoroso. Es muy fuerte hacer reír y que esa risa vuelva, hay algo muy nutriente.
También te puede interesar
-
“Un reencuentro mágico sobre el escenario porteño”
-
“No saber es donde vive lo interesante”
-
“La tecnología funciona cuando desaparece”
-
Realismo mágico con música de Chavela Vargas
-
Fernando Noy: “No soy hombre: soy un andrógino”
-
“Es un trabajo constante de búsqueda”
-
Rita Payés:“Lo íntimo es un lugar honesto para componer”
-
La cárcel de los gemelos: el reality hardcore que llega desde España
-
Lo que posteó la paciente Mirtha Legrand: "Tendré que hacer un poco más de reposo"