Irán registra su mayor cifra de ejecuciones en 36 años: 1.639 muertes en 2025
El informe conjunto de las ONG Iran Human Rights (IHR) y Juntos Contra la Pena de Muerte (ECPM) denuncia que el régimen de Teherán ha intensificado el uso de la horca como herramienta de control social.
El régimen iraní ejecutó al menos a 1.639 personas durante 2025, la cifra más alta desde 1989, lo que representa un aumento del 68% respecto de 2024, cuando se registraron 975 ejecuciones, y equivale a un promedio de entre cuatro y cinco ahorcamientos diarios. A partir del informe anual conjunto de Iran Human Rights (IHR) y ECPM, elaborado a partir de registros judiciales, fuentes y verificación, entre las víctimas se cuentan al menos 48 mujeres, mientras que organismos internacionales advierten que la cifra real podría ser mayor debido a la falta de transparencia del sistema judicial iraní.
Según IHR, el nivel alcanzado en 2025 es el más alto desde el final de la década de 1980, cuando Irán atravesaba la etapa final de la guerra con Irak (1980-1988), un período marcado por una fuerte intensificación de la represión interna.
Aun así, desde que la ONG comenzó su registro en 2008, nunca se había documentado este volumen de ejecuciones.
Solo en diciembre de 2025 se registraron 376 ejecuciones, el pico mensual en décadas
La ONU estimó al menos 1.500 casos, con un 47% vinculados a narcóticos, como herramienta de intimidación estatal
El director de Iran Human Rights, Mahmood Amiry-Moghaddam, sostuvo que el aumento responde a una estrategia de “intimidación sistemática” del Estado. “Al crear miedo con un promedio de cuatro o cinco ejecuciones diarias, las autoridades intentaron evitar nuevas protestas para sostener su control político”, afirmó.
Sin embargo, el informe advierte que si la República Islámica logra superar la crisis actual —marcada por la inestabilidad interna y el conflicto bélico externo—, existe un "grave riesgo" de que la pena de muerte se utilice de forma aún más sistemática como herramienta de opresión. Advierte además sobre la situación de cientos de detenidos tras las protestas antigubernamentales de 2026, varios de los cuales enfrentan acusaciones que podrían derivar en condenas capitales.
Al menos siete personas ya fueron ejecutadas en relación con esos hechos, según las ONG.
El incremento se aceleró en la segunda mitad de 2025, ligado a protestas post-2022 ("Mujer, Vida, Libertad"), tensiones con Israel y riesgos para manifestantes detenidos
En este punto, el informe recuerda el antecedente de las protestas de 2022 tras la muerte de Mahsa Amini, que dejaron miles de detenidos y ejecuciones posteriores vinculadas a cargos de “enemistad contra Dios”.
Guerra, aislamiento y mayor presión interna
El estudio también dice que Irán atraviesa una etapa de alta tensión con Israel y Estados Unidos desde el estallido del conflicto en febrero de 2026, un escenario que, según las ONG, ha sido utilizado por las autoridades para reforzar el control interno y reducir la presión internacional. Algunos informes de Naciones Unidas ya habían advertido en años anteriores sobre el uso expansivo de la pena capital en Irán y la falta de garantías de debido proceso.
Sumado a eso, Iran Human Rights y ECPM sostienen que la tendencia actual no muestra señales de desaceleración y que, por el contrario, podría profundizarse si la crisis política y económica se intensifica. “Si la República Islámica sobrevive a la crisis actual, existe un grave riesgo de que las ejecuciones se utilicen aún más ampliamente como herramienta de opresión y represión”, advierte el informe.
Los ganadores y perdedores de la guerra de Irán
Ahora, con 1.639 ejecuciones registradas, 2025 se consolida como el año más letal en más de tres décadas.
MV / EM