El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance , afirmó este miércoles que la guerra con Irán provocó la derrota republicana en las elecciones de medio término, en un aparente intento por distanciarse del conflicto de cara a una posible candidatura a la Casa Blanca en 2028. "En gran medida es cierto", reconoció Donald Trump, dado que derivó en el aumento de los precios de combustibles, pero lanzó: "Lo haría otra vez".
Trump y el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ordenaron los ataques con Irán el 28 de febrero. Los objetivos originales incluían la destrucción de la industria nuclear del país, de sus misiles y el respaldo a un levantamiento popular contra el gobierno.
"La razón por la que perdimos es la guerra. El propio presidente lo dijo anoche", afirmó Vance, en referencia a los comentarios de Donald Trump de que la guerra con Irán fue "parte de ello", pero que seguía estando justificada.
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"Si alguien quiere argumentar que valió la pena, que perder el Senado durante los próximos seis años fue un costo aceptable, que lo diga. Que defienda que fue un precio que merecía pagarse. Se puede estar de acuerdo o no, pero al menos sería una postura honesta", añadió Vance.
"Pero todo el mundo sabe por qué perdimos. Y cualquier conversación franca sobre hacia dónde vamos desde aquí tiene que empezar por ahí", apuntó.
Por su parte, cuando se le preguntó si estaba de acuerdo con la afirmación de Vance de que Irán fue "la razón" de la derrota electoral, Trump, hablando con periodistas en la obra de construcción del salón de baile de la Casa Blanca, dijo: "Creo que en gran medida es verdad, porque hizo que la gasolina subiera un poco a corto plazo".
La oposición demócrata infligió a Trump y a los republicanos una aplastante derrota al recuperar, el martes, el control tanto de la Cámara de Representantes como del Senado. Queda por ver cuál será, a partir de ahora, la estrategia del presidente estadounidense respecto a la república islámica, que oscila entre su expreso deseo de poner fin a la guerra y sus amenazas de acabar con Irán.
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Los votantes estadounidenses han establecido "un vínculo entre la situación en Irán y su propia situación financiera, relacionándola directamente con la crisis del poder adquisitivo que estamos atravesando", destacó Todd Belt, profesor de la Universidad George Washington.
No resulta claro si el presidente "lo tendrá en cuenta e intentará resolver este asunto lo antes posible, o si, por el contrario, se implicará a fondo", comentó a la AFP.
En los últimos días, algunas versiones mencionaron la posibilidad de una campaña militar breve e intensa tras las elecciones, impulsada en particular por el primer ministro israelí saliente, Benjamin Netanyahu, cuyo bando resultó vencedor en las elecciones legislativas israelíes, aunque sin obtener la mayoría.
El propio presidente estadounidense declaró este fin de semana estar dispuesto a asestar un "golpe contundente" a Irán. De hecho, Estados Unidos bombardeó una isla iraní el lunes.
Sin embargo, Sina Toossi, del Centro de Estudios Internacionales en Washington, adviertió que "una nueva escalada de gran envergadura podría desencadenar represalias iraníes devastadoras, provocar nuevas sacudidas en la economía mundial y, potencialmente, generar una rebelión abierta dentro de su propio partido".
Una escalada con Teherán no ofrece "ningún camino claro hacia la victoria y corre el riesgo de arruinar aún más su presidencia", agregó Toossi.
Interna en el Partido Republicano
Tras el serio revés sufrido por los republicanos en las elecciones de mitad de mandato del martes, el partido de Donald Trump analiza las razones de esta derrota, y algunos sitúan directamente al presidente en el centro de sus quejas. "Trump estaba en las boletas esta noche", reaccionó rápidamente el congresista republicano Don Bacon.
"El presidente tenía un índice de popularidad del 35% y a los votantes no les gustaron los precios del carburante, el caos, los aranceles, la manera en que se maltrató a los aliados y los abrazos con Putin", afirmó este crítico habitual de Trump.
Para este representante de Nebraska (centro), que no se presentó a la reelección el martes, "nadie en la Casa Blanca está dispuesto a decirle la verdad al presidente".
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Por su parte, el senador republicano John Curtis dijo: "Tras la era Biden, los estadounidenses querían una economía que funcionara para ellos".
"En lugar de eso, recibieron una guerra ejecutada con prisas, titulares y titulares de escándalos, una deuda que se hincha hasta los 40 billones de dólares y unos aranceles imprevisibles", añadió el representante de Utah, que llamó a "un retorno a los valores de principios de los conservadores", valores "abandonados a lo largo de la última década".
La Casa Blanca había preferido atribuir parte de la culpa a la oferta de candidatos presentada a los electores. "La calidad de los candidatos importa, y el presidente Trump hizo un mejor trabajo promoviendo a los candidatos en el escrutinio que los propios candidatos", afirmó a la AFP un responsable del Ejecutivo, bajo condición de anonimato.
ML