La ex embajadora de Estados Unidos en Dinamarca aseguró que Trump tomará el control de Groenlandia antes de 2029
Carla Sands afirmó que el territorio quedará bajo dominio estadounidense al finalizar el actual mandato. Acusó a Dinamarca de realizar "operaciones psicológicas" para asustar a la población local y defendió el uso de aranceles como una herramienta de "coerción amistosa".
La ex embajadora de Estados Unidos en Dinamarca, Carla Sands, confirmó su convicción de que Groenlandia quedará bajo control de Washington antes de que termine el segundo mandato de Donald Trump. Comparó el futuro de la isla con el estatus de Puerto Rico, donde el territorio cuenta con representación pero depende directamente de la seguridad estadounidense. Según la ex funcionaria, los dichos del mandatario lograron que lo que antes era imposible “ahora se convierta en una posibilidad real” gracias a un cambio de paradigma diplomático.
Tras los encuentros en el Foro de Davos, el presidente aseguró que obtuvo un "acceso total" al territorio ártico sin necesidad de realizar desembolsos económicos. Trump explicó que las fuerzas armadas podrán instalar toda la infraestructura militar necesaria en la isla para garantizar la seguridad internacional. Sands respaldó este avance y sostuvo que la llegada de Estados Unidos traerá prosperidad y desarrollo, alejando a Groenlandia del modelo de "estado de bienestar" que mantiene bajo la órbita danesa.
Sands manifestó que el prceso "es irreversible"
La ex embajadora lanzó duras críticas contra el gobierno de Dinamarca, al que comparó con un "padre abusivo" por su trato hacia la isla. Sostuvo que Copenhague montó una "operación psicológica" o campaña de propaganda para aterrorizar a los ciudadanos y ponerlos en contra de Estados Unidos. Sands afirmó que la población local nunca estuvo sometida a este nivel de presión y que ahora ven a Washington como una amenaza debido a las maniobras de desinformación de las autoridades danesas.
El interés estratégico de la Casa Blanca se centró en la ubicación geográfica, los minerales críticos y las rutas marítimas que se abrieron con el deshielo. Sands remarcó que el control de Groenlandia es vital para frenar la expansión de Rusia y China en el Ártico. Explicó que el presidente utilizó los aranceles comerciales como una herramienta de "coerción amistosa" para obligar a los aliados de la OTAN a sentarse a negociar, demostrando que el comercio es una pieza clave de su poder.
Aunque el mandatario suavizó sus amenazas iniciales de intervención militar, Sands predijo que la presión diplomática y económica continuará hasta concretar el traspaso. Admitió que las formas de Trump molestaron a muchos líderes europeos, pero insistió en que el objetivo fue “romper las reglas pre-establecidas”. Para la ex embajadora, el proceso ya es irreversible y el presidente usará todas las herramientas a su disposición para sellar el acuerdo, a pesar de la resistencia de Dinamarca.
Ferretería estratégica de Groenlandia
Las negociaciones en Davos y el freno a los aranceles
El reciente encuentro en Suiza permitió alcanzar un acuerdo preliminar que alivió la tensión entre Washington y sus aliados. Trump decidió pausar las amenazas arancelarias contra Dinamarca y el resto de la OTAN tras obtener garantías de acceso al territorio. Este respiro diplomático ocurrió después de semanas en las que se puso en duda la continuidad de la alianza atlántica, aunque la Casa Blanca mantuvo firme su intención de obtener la propiedad total de la isla.
A pesar del entusiasmo de la administración Trump, la población estadounidense se mostró mayoritariamente escéptica. Una encuesta reciente de Reuters/Ipsos reflejó que solo el 17% de los ciudadanos apoyó la idea de adquirir Groenlandia, mientras que el 47% se manifestó en contra.
Groenlandia se transformó en la materia de competencia entre las potencias mundiales debido a sus recursos naturales y su valor militar. Estados Unidos ya cuenta con una base en el lugar, pero la apertura de nuevas rutas de navegación despertó el interés de Moscú y Pekín. Para Washington, garantizar la soberanía o el control total del territorio es una medida de seguridad nacional para proteger las rutas comerciales.
TC/DCQ