presión internacional

Las potencias de Europa exigen a Israel cesar la expansión de colonias

Alemania, Francia, Italia y Reino Unidos expresaron su rechazo al proyecto de nuevos asentamientos israelíes en Cisjordania ocupada. El gobierno de Benjamin Netanyahu abrió la licitación para más de 1.200 viviendas en la zona, donde hay una creciente violencia de grupos ortodoxos armados contra la comunidad palestina.

Expansión. Siguen creciendo las colonias israelíes en Cisjordania. Foto: cedoc

Las potencias europeas intensificaron la creciente condena internacional contra un proyecto de asentamiento en la Cisjordania ocupada, después de que las autoridades israelíes abrieran la licitación para más de 1.200 viviendas en la zona. 

El plan aprobado por el gobierno israelí separaría más a Jerusalén Este, ocupada y anexionada por Israel y de mayoría palestina, del resto de Cisjordania.

“En un momento de grave inestabilidad en Cisjordania, con niveles de violencia sin precedentes por parte de colonos contra civiles y serias restricciones a la economía palestina, esta decisión resulta aún más preocupante”, indica el comunicado conjunto de Alemania, Francia, Italia y Gran Bretaña.

El documento insta a Israel “a retirar estos planes de inmediato y poner fin a la expansión de sus asentamientos en Cisjordania”.

“El derecho internacional establece claramente que los asentamientos israelíes en Cisjordania son ilegales”, afirman los cuatro países.

“Esta es la posición de la comunidad internacional, reafirmada por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas”, apunta el comunicado.

El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, ha afirmado que el plan E1 supone una “amenaza existencial” para la continuidad territorial de un Estado palestino.

El ministro de Asuntos Exteriores de Bélgica, Maxime Prevot, calificó las licitaciones de “inaceptables” y afirmó que el proyecto “socavaría seriamente la viabilidad de la solución de dos Estados”. Su condena se hizo eco de una declaración del principal diplomático británico, Ed Miliband, en la que exigía el fin del proyecto y de la expansión de los asentamientos en Cisjordania, y en la que Londres convocó al encargado de negocios de Israel.

Su homólogo israelí, Gideon Saar, reaccionó con indignación: “El pueblo judío tiene derecho a vivir en toda la Tierra de Israel, así como los británicos tienen derecho a vivir en Londres y en todo el Reino Unido”, escribió en X.

El plan E1 prevé construir unas 3.400 viviendas en una franja de terreno situado entre Jerusalén y el asentamiento israelí de Maale Adumim. La última licitación abarca más de 1.200 unidades de vivienda, según la ONG israelí Peace Now.

El año pasado, Francia y Reino Unido estuvieron entre los 21 países que condenaron la aprobación israelí del proyecto E1, al que consideraron violatorio del derecho internacional.

Violencia. En 2026, la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU informó de una media de seis incidentes al día en los que están implicados colonos israelíes en Cisjordania. Entre ellos se incluyen robos, actos de vandalismo, incendios provocados, agresiones y, en ocasiones, asesinatos. Los palestinos se quejan de que la mayoría de los delitos cometidos contra ellos quedan impunes.

El norte del territorio, con sus numerosas comunidades palestinas y pocos colonos, se ha mantenido relativamente al margen las tensiones. En virtud de un plan aprobado hace 21 años, cuatro asentamientos aislados -Homesh, Sa-Nur, Ganim y Kadim- fueron evacuados, pero este año, bajo el gobierno del primer ministro Benjamin Netanyahu, los colonos volvieron allí.