Luego de la dura derrota electoral de este martes el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció a través de su red social Truth Social que Stephen Miller asumirá el lunes 9 de noviembre como nuevo jefe de Gabinete en reemplazo de Susie Wiles, en un acto que demuestra que, pese a lo que algunos especulaban, el mandatario no se moderará sino que radicalizará aún más su postura.
“Me complace anunciar que el Sr. Stephen Miller, actual jefe de Gabinete adjunto de la Administración Trump y uno de mis asesores de mayor confianza, se convertirá en el jefe de Gabinete a partir del lunes 9 de noviembre de 2026”, escribió Trump en su red social propia minutos antes de que el ecosistema oficialista lo festejara en X con un posteo que incluía una foto en blanco y negro del nuevo funcionario con la frase "It's Miller Time", en alusión al eslogan de la famosa cerveza.
La designación, más allá de reordenar el aparato político republicano en una semana complicada, es un mensaje hacia un electorado frustrado por la marcha de la economía y la guerra con Irán y por sobre todas las cosas ante la nueva mayoría demócrata que prometió investigar a las políticas migratorias del Ejecutivo. Trump optó por atrincherarse y darle relevancia a uno de los funcionarios más combativos de su administración actual y pasada.
Stephen Miller se sumó a la campaña presidencial de Donald Trump en 2016 y rápidamente se convirtió en su principal redactor de discursos. Fue el autor del discurso de aceptación de Trump en la Convención Nacional Republicana de ese año y, junto con Steve Bannon, escribió el célebre y sombrío discurso inaugural de enero de 2017, en el que el flamante presidente prometió terminar con la “American carnage” (la carnicería estadounidense). Fue de los contados funcionarios que se mantuvieron a lo largo de la primera presidencia de Trump en su rol de asesor principal de políticas y director de redacción de discursos. Desde este rol, Miller fue ideólogo de políticas controversiales como el veto migratorio y la política de "Tolerancia Cero", entre otras.
El retorno de Trump a la Casa Blanca en enero de 2025 significó para Miller un poder multiplicado. Asumió simultáneamente como jefe de Gabinete adjunto para Políticas y como asesor de Seguridad Nacional. Desde estos roles y con su experiencia previa, logró poner en marcha un programa de deportaciones masivas a escala sin precedentes, apelando a normas centenarias como la Ley de Enemigos Extranjeros y cuestionando el derecho a la ciudadanía por nacimiento. En enero de este año, había sido el centro de las críticas tras los tiroteos mortales de dos ciudadanos estadounidenses a manos de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Mineápolis.
En este marco, varios twitteros del núcleo de Javier Milei festejaron el nuevo rol del funcionario, como Juan Doe, seudónimo de Juan Pablo Carreira, director nacional de Comunicación Digital de la Presidencia, que recordó su posteo de enero de 2018 donde rezaba: "Uno de los mejores asesores de Trump es este señor, Stephen Miller, de 32 años. Republicano hasta la médula y es uno de los que mejores entendieron el trumpismo. Mil veces mejor que Bannon". Santiago Caputo reposteó este tweet y otro del mismo usuario en el que se remarca que Miller debe "reconstruir el movimiento trumpista después de la derrota, arreglar los errores y generar un escenario positivo para los republicanos trumpistas para 2028".
El desplazamiento de Susie Wiles también muestra un recambio generacional. Mientras que Miller tiene 41 años, la funcionaria tiene 69 actualmente, fue la primera mujer en ejercer la jefatura de Gabinete de un presidente estadounidense y había revelado meses atrás que luchaba contra un cáncer de mama, aunque en septiembre anunció que ya se encontraba en remisión. La funcionaria pasará ahora al área de la “Operación Política de Trump” luego de presentar su renuncia ayer por la noche y anunciarla hoy en X: “Hoy es mi último día como jefa de Gabinete de la Casa Blanca. Servir al presidente Trump ha sido el honor de toda una vida”
“Estoy orgullosa de haber formado parte de lo que hemos logrado juntos, desde asegurar nuestra frontera y recortar impuestos hasta fortalecer nuestra economía y poner a Estados Unidos primero. Aunque mi rol cambie, mi compromiso con el presidente y la misión nunca lo hará”, agregó la funcionaria saliente pese a que apenas unas semanas atrás, el propio Trump había asegurado que existía “cero chance” de reemplazarla: “Susie está aquí y va a estar aquí por mucho tiempo”
Trump podría adelantar cambios en su gabinete antes de que asuma el nuevo Congreso
Su partida no es un hecho aislado tras el martes negro electoral. El recambio en la cúpula de la Casa Blanca se suma a una ola de renuncias de altos funcionarios del Departamento de Justicia desde el día de la elección, entre ellos la líder de la división de derechos civiles, Harmeet Dhillon y John Eisenberg, jefe de la división de seguridad nacional, entre otros.
Con Miller al mando de la jefatura de Gabinete, la Casa Blanca se prepara para dos años finales de mandato marcados por el choque frontal con el Capitolio. Lejos de buscar un perfil negociador para tender puentes con la nueva mayoría demócrata, Trump eligió a su soldado más fiel para dar la pelea.