Escalada en Medio Oriente

Trump promete bombardear puentes y centrales eléctricas, mientras Irán amenaza con ataques “más devastadores”

El bombardeo de un puente en las afueras de Teherán profundizó la escalada y abrió la puerta a ataques contra infraestructuras críticas, mientras que el Ejército iraní amenaza con ampliar el alcance de sus represalias “más devastadores que nunca”.

Donald Trump, presidente de EE UU Foto: AFP

La escalada entre Estados Unidos, Israel e Irán sumó este viernes un nuevo capítulo de máxima tensión. Tras un bombardeo estadounidense contra un puente en construcción en Karaj, al oeste de Teherán, este viernes el régimen iraní advirtió que responderá con ataques “más devastadores que nunca” no solo contra objetivos estadounidenses e israelíes, sino también contra sus aliados en la región.

El conflicto en Oriente Medio continúa intensificándose sin señales de desescalada. Este viernes, el Ejército iraní lanzó una dura advertencia luego de que Estados Unidos bombardeara un puente en construcción en Karaj, al oeste de Teherán, en un ataque que dejó al menos ocho muertos y cerca de un centenar de heridos.

"Cualquier ataque contra los puentes, centrales eléctricas o infraestructura energética de Irán provocará ataques no solo contra todos los objetivos estadounidenses e israelíes en la región y los territorios ocupados, sino también contra posiciones clave de los aliados de Estados Unidos y los países anfitriones, con mayor dureza y devastación que antes", dijo el portavoz del Cuartel General Central de Jatam al Anbiya, el teniente coronel Ebrahim Zolfaqari.

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Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, manifestó que las Fuerzas Armadas de su país "ni siquiera han empezado a destruir lo que queda en Irán" después de los últimos ataques.  En el mismo mensaje, anticipó que los próximos objetivos podrían ser precisamente infraestructuras civiles: “¡Luego los puentes, después las centrales eléctricas!”. El ataque estadounidense reciente en la capital iraní, dejó al menos ocho muertos y cerca de un centenar de heridos. 

 "Nuestras Fuerzas Armadas, las más grandes y poderosas (¡con mucha diferencia!) del mundo, ni siquiera han empezado a destruir lo que queda en Irán. ¡Luego los puentes, después las centrales eléctricas! El nuevo régimen sabe lo que hay que hacer, ¡y hay que hacerlo RÁPIDO!", rezaba el posteo completo del "Presidente DONALD J. TRUMP".

El ataque al puente desató una fuerte polémica internacional. Mientras funcionarios estadounidenses sostienen que la estructura era utilizada para transportar materiales vinculados a drones militares iraníes, Irán insiste en que se trataba de infraestructura civil, lo que, de confirmarse, podría constituir una violación del derecho internacional humanitario. El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, afirmó que la imagen de Estados Unidos "nunca se recuperará" tras el ataque al puente.

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El contraataque de Irán

En paralelo, el conflicto se expandió a otros puntos estratégicos del Golfo. En Kuwait, la refinería Mina al-Ahmadi sufrió un incendio tras un presunto ataque con drones, aunque no se reportaron víctimas. También se denunció un ataque contra una planta desalinizadora, instalaciones clave en una región que depende de ellas para la mayor parte de su suministro de agua potable. 

El ejército iraní afirmó que la guerra continuará hasta que sus enemigos se enfrenten a la "humillación" y la "rendición", advirtiendo específicamente a Estados Unidos contra una invasión terrestre. Un vocero de la cancillería iraní expresó que “lo importante para la nación iraní es defenderse de esta agresión, y estamos preparados para cualquier tipo de ataque, incluido un ataque terrestre”.

La escalada bélica tiene su origen en los ataques lanzados el pasado 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra Irán, tras el fracaso de las negociaciones sobre el programa nuclear iraní. En esa ofensiva murió el líder supremo Ali Khamenei, hecho que marcó un punto de inflexión en el conflicto. Desde entonces, Irán respondió con una serie de ataques masivos con drones y misiles balísticos en toda la región, además de bloquear el estratégico Estrecho de Ormuz.  La guerra que según Trump duraría unas tres semanas, ya lleva más de un mes sin señales de terminar.

 

RM/ff