Enigma naval

Un equipo de investigación polaco halló dos submarinos nazis de la Segunda Guerra Mundial hundidos hace más de 80 años en el mar Báltico

Comisiones internacionales han solicitado declarar las coordenadas exactas como zonas de exclusión de buceo para prevenir saqueos por parte de cazadores de recuerdos militares y garantizar la preservación de estas tumbas de guerra.

Submarino alemán U-583 Foto: Wikipedia

Las profundidades heladas y oscuras del mar Báltico acaban de revelar uno de los descubrimientos arqueológicos y militares más impactantes de la historia reciente. Un equipo de investigación polaco de la Asociación de Expediciones de Naufragios, en colaboración con la empresa hidrográfica Geoings Polska, logró localizar los restos de dos submarinos nazis (U-Boote) de la Kriegsmarine de la Segunda Guerra Mundial a 70 metros de profundidad.

Se trata de las unidades sumergibles U-583 y el U-649. Ambas naves permanecían desaparecidas desde sus hundimientos en 1941 y 1943. El hallazgo cierra un enigma naval abierto desde hace más de ocho décadas. Además, aporta información crucial sobre la conservación de pecios de acero. 

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A diferencia de las naves destruidas por cargas de profundidad en la Batalla del Atlántico, ambos sumergibles se hundieron debido a accidentes durante ejercicios tácticos nocturnos. El U-583 se fue al fondo el 15 de noviembre de 1941 tras colisionar con el submarino U-153, lo que provocó que se llenara de agua y se hundiera en cuestión de minutos con sus 45 tripulantes a bordo. 

Por otra parte, el submarino teutón U-649 naufragó el 24 de febrero de 1943 al chocar contra el U-232 en medio de una intensa niebla; 35 marineros perdieron la vida, mientras que sólo once lograron escapar con equipos de emergencia a través de los tubos lanzatorpedos. 

El historiador de la Comisión Alemana de Tumbas de Guerra, Christian Lübke, aseguró que “los pronósticos e investigaciones en el lecho marino confirman que estas naves aportan una pieza clave para reconstruir la historia operativa. La localización de estos sumergibles nos permite entender la dureza y el alto riesgo que implicaban las maniobras de entrenamiento en el Báltico, donde el margen de error era mínimo”.

Las comisiones internacionales han solicitado declarar las coordenadas exactas como zonas de exclusión de buceo para prevenir saqueos por parte de cazadores de recuerdos militares y garantizar la preservación de estas tumbas de guerra. 

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En este sentido, el historiador naval y director de la Asociación de Expediciones a Naufragios, Peter Wytykowski, reveló que “los escaneos iniciales revelan que el casco exterior se conserva en gran medida intacto, aunque cubierto por una densidad considerable de redes de pesca. Este hallazgo requirió años de investigación de archivo y tres expediciones hasta dar con las coordenadas exactas a 70 metros de profundidad”.

La baja salinidad, las frías temperaturas y los reducidos niveles de oxígeno en las capas profundas del Báltico permitieron que los cascos se mantuvieran en un estado de preservación intacto. Ambas estructuras permanecen en el lecho marino como fosas comunes donde yacen unos 80 marineros que perdieron la vida en maniobras de entrenamiento. 

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Tubos lanzatorpedos de alta tecnología: Las unidades del Tipo VIIC contaban con un total de cinco tubos lanzatorpedos (cuatro dispuestas en la proa y una en la popa). Tenían capacidad para transportar hasta 14 torpedos estándar de 533 mm, entre ellos los temidos modelos G7e con propulsión eléctrica que no dejaban estela de burbujas al ser disparados.

Cañones de cubierta para ataque de superficie: La cubierta presurizada montaba un cañón de 88 mm (SK C/35), utilizado para rematar buques mercantes e instalaciones costeras sin gastar la valiosa reserva de torpedos.

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Sistemas de defensa antiaérea: En la parte trasera de la torre de mando (Conning Tower) disponían de cañones antiaéreos de 20 mm destinados a repeler aeronaves enemigas de patrulla marítima.

Capacidad de minado silencioso: Estas embarcaciones podían adaptar sus tubos lanzatorpedos para desplegar minas marinas magnéticas, capaces de paralizar puertos enteros sin revelar la presencia del submarino

 

PM/ML