El economista Ernesto Mattos consideró que el Gobierno tiene margen para modificar el escenario económico, aunque sostuvo que primero debe estabilizar los aumentos de los servicios públicos y los combustibles. “Si hace primero que tiene que estabilizar un poco los aumentos, porque tanto los aumentos  de gas, luz, agua, combustible, no pega solamente a la familia, pega a los comercios, a las empresas”, explicó.

Según el economista, la actualización permanente de los costos dificulta la planificación de los negocios y afecta directamente al consumo. “Si vos todos los meses le estás aumentando, le aumentás al colectivo, le aumentás al trabajador, alguien no puede vender una gaseosa fresca porque le sube la luz”, ejemplificó.

Los aumentos de servicios y el financiamiento para reactivar la economía

En ese contexto, Mattos destacó que existen instrumentos para aliviar las dificultades de empresas y consumidores, entre ellos los subsidios al transporte y el financiamiento a través del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS). Para el economista, esas herramientas deben formar parte de una estrategia de recuperación económica. “Si uno quiere reactivar la economía, hay que poner plata y esto es lo que están reclamando”, afirmó.

Sin embargo, advirtió que el financiamiento estatal depende principalmente de los ingresos tributarios. “El presupuesto nacional se nutre de impuestos, el 75% son impuestos, es la recaudación propia”, detalló. El resto se completa con deuda en pesos y otros mecanismos de financiamiento.

También señaló que el Gobierno debe revisar los resultados de las medidas vinculadas con los derechos de exportación. En particular, mencionó que la reducción de las retenciones no habría generado el impacto esperado sobre la recaudación. “El Gobierno tiene que empezar a sacar conclusiones: medida que tomé, qué pasó”, sostuvo.

Exportaciones argentinas: oportunidades y desafíos comerciales

Al referirse al sector agroexportador, Mattos reconoció que la mejora de los precios internacionales de productos como la carne y la soja favoreció el negocio. “Hubo un efecto que es justamente el efecto precio internacional, buenos precios de la carne, buenos precios para la soja”, señaló.

Además, destacó las perspectivas de crecimiento de las exportaciones argentinas de alimentos y productos agroindustriales. Según explicó, las proyecciones apuntan a una consolidación del país como proveedor internacional de carne, lácteos y harina de soja.

No obstante, advirtió que el crecimiento exportador también dependerá de las condiciones de acceso a los mercados internacionales. En ese sentido, puso el foco en las exigencias ambientales y de trazabilidad que pueden surgir de los acuerdos comerciales con la Unión Europea.

“El tema de los acuerdos comerciales, qué va a plantear la Unión Europea por el tema de trazabilidad, esta es la gran duda”, remarcó.

Mattos explicó que las exigencias vinculadas con la deforestación y las regulaciones productivas pueden convertirse en obstáculos para las exportaciones argentinas. Por eso, consideró que el desafío no consiste solamente en conseguir mejores condiciones comerciales, sino también en cumplir los requisitos que establezcan los compradores internacionales.

El economista planteó así que la recuperación económica requiere combinar el alivio de los costos internos, políticas fiscales eficaces y una estrategia exportadora capaz de responder a las nuevas exigencias del comercio global.