Brasil registró 6.600 muertes como consecuencia de acciones de las fuerzas de seguridad durante 2025, según datos del Anuario Brasileño de Seguridad Pública. La cifra expone la gravedad de la violencia policial y motivó nuevas disposiciones del Consejo Nacional de Justicia para impedir que los abusos queden encubiertos bajo argumentos de resistencia a la autoridad.
Eleonora Gosman, periodista y corresponsal en Brasil, analizó la situación y las medidas impulsadas para controlar la actuación policial en diálogo con Ronda de Corresponsales (RDC) por +Perfil. “Es realmente sorprendente. Pensé que esto ya había empezado a ser controlado, pero veo que no”, expresó la corresponsal al analizar los datos del informe.
La letalidad policial aumentó en 17 estados brasileños
Uno de los aspectos más preocupantes es el crecimiento de la denominada letalidad policial, es decir, las muertes provocadas directamente por agentes de las fuerzas de seguridad. De acuerdo con los datos mencionados por Gosman, este indicador aumentó en 17 de los 27 estados brasileños.
“La letalidad policial aumentó en 17 estados brasileños. O sea, de 27, quedan 10 donde la cosa está, si se quiere, en una situación más tranquila”, detalló.
El escenario refleja la magnitud de un problema que afecta especialmente a sectores vulnerables y a comunidades que viven en las favelas, donde los operativos policiales frecuentemente terminan en episodios de extrema violencia.
Nuevas medidas para combatir la impunidad en los operativos policiales
Frente a esta situación, el Consejo Nacional de Justicia implementó una disposición destinada a mejorar el registro de las muertes ocurridas durante intervenciones policiales y evitar que se oculten posibles abusos.
Gosman explicó que, hasta ahora, en numerosos casos se justificaban los fallecimientos mediante el argumento de que la víctima había ofrecido resistencia a la autoridad. De esta manera, esa supuesta resistencia funcionaba como explicación de la utilización de la fuerza letal. “Le dan la causa de la resistencia como una causa justificadora de esa violencia policial”, señaló.
Con la nueva medida, las autoridades deberán documentar de manera precisa las circunstancias de cada muerte, incluyendo cómo ocurrió el episodio y cuáles fueron las condiciones de la intervención. “Se tienen que registrar exactamente las condiciones, el por qué, cómo se produjo la muerte de la víctima de la violencia policial”, explicó la periodista. Y enfatizó: “Ya no va a haber cómo hacerse a un lado con esta situación”.
La iniciativa apunta a terminar con los mecanismos que permiten encubrir responsabilidades y fortalecer los controles institucionales. “Es la forma de terminar con la impunidad, que aquí, obviamente, es significativa”, afirmó.
La corresponsal también recordó casos de víctimas ajenas a los enfrentamientos, entre ellos el de una niña de cinco años que murió durante un tiroteo iniciado por un agente policial. “Ese tipo de víctimas son muy frecuentes en Brasil, en las favelas también”, advirtió Gosman.