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RDEco: la industria utilizó el 58,5% de su capacidad instalada y crece la brecha entre sectores

En Ronda de Economistas (RDEco), por +Perfil, Fernando Meaños y Tomás Castagnino analizaron los datos del INDEC que muestran una industria con desempeños desiguales y una capacidad instalada del 58,5% en agosto.

Industria Foto: Shutterstock

La utilización de la capacidad instalada industrial volvió a mostrar señales de debilidad en agosto de 2026. Según los datos del INDEC presentados por Fernando Meaños, el indicador se ubicó en el 58,5%, frente al 59,6% registrado en el mismo mes del año anterior.

El dato refleja una economía con desempeños desiguales, en la que sectores como la energía y la refinación petrolera sostienen niveles elevados de actividad, mientras otras ramas industriales enfrentan dificultades. Meaños analizó las cifras junto a Tomás Castagnino, investigador del CEPA, en Ronda de Economistas, por +Perfil, el nuevo canal de Editorial Perfil.

Una economía a dos velocidades: los sectores que resisten y los que retroceden

Meaños describió este escenario como una economía que avanza a dos velocidades: "Por un lado, el carril que va a todo vapor, hablamos de energía, hablamos del campo de minería de los sectores que están siendo beneficiados por este modelo", mientras que "del otro lado, a otra velocidad infinitamente menor, marcha todo lo demás".

Entre los sectores con mayor utilización de su capacidad instalada se destacaron la refinación de petróleo, con el 88%; las industrias metálicas básicas, con el 70%; y la producción de alimentos, con el 66%. Los productos químicos también mostraron una mejora interanual, al pasar del 60% al 65%.

En contraste, la industria automotriz cayó del 53% al 46%. Para Meaños, el resultado plantea interrogantes sobre el impacto de la apertura comercial, los cambios tecnológicos y las modificaciones en los precios de los vehículos.

Apertura de importaciones y caída del consumo, entre los factores que afectan a la industria

Tomás Castagnino coincidió en que la industria automotriz atraviesa un escenario complejo, marcado por varios factores que presionan sobre la actividad local.

"La caída del 13% del consumo de autos, que se suma a lo que es la apertura importadora, claramente hay un combo hacia el sector", señaló el investigador del CEPA al explicar el deterioro de la actividad en comparación con el año anterior.

Otros rubros también registraron niveles bajos de utilización. La industria textil y la del tabaco se ubicaron en el 44%, mientras que los productos de caucho y plástico alcanzaron el 40,9%. La industria metalmecánica, excluida la automotriz, quedó en apenas el 35,9%.

Estas cifras evidencian que una parte importante de la capacidad productiva permanece sin utilizar, en un contexto de dificultades para numerosos sectores manufactureros.

Castagnino también destacó el contraste con la refinación petrolera, uno de los rubros de mejor desempeño. "Muestra cómo hay un sector que todavía aguanta y que pese a que las condiciones de los otros sectores no avanzan, sigue repuntando en la economía", afirmó.

Los indicadores vuelven a poner en el centro del debate la heterogeneidad de la recuperación económica argentina y el desafío de reactivar las actividades industriales más afectadas.