+Perfil

RDC: la crisis de Ceuta se extiende al fútbol, las escuelas y la política española

Miles de migrantes permanecen sin reubicación mientras España anuncia nuevas medidas y prepara una reunión del Consejo de Seguridad Nacional. El análisis se realizó en Ronda de Corresponsales, por +Perfil.

Crisis migratoria en Ceuta Foto: AFP

La situación en Ceuta continúa generando tensión entre España y Marruecos luego de la llegada masiva de migrantes al enclave español ubicado en el norte de África. En una nueva edición de Ronda de Corresponsales, por +Perfil, se abordó el impacto de la crisis sobre la población, el sistema sanitario y la actividad cotidiana de la ciudad.

Según lo informado durante el segmento, organizaciones no gubernamentales estiman que entre 10.000 y 15.000 personas todavía no lograron ser reubicadas. La situación también generó un conflicto político en España, mientras el Gobierno anunció el envío de 45.000 dosis de vacunas, la creación de un mando único y la convocatoria del Consejo de Seguridad Nacional.

La crisis sanitaria y la respuesta del Gobierno español

El periodista Marcelo Molina señaló que la permanencia de miles de personas en distintos puntos de Ceuta comenzó a generar consecuencias sanitarias. Según detalló, aumentaron los casos de gastroenteritis, sarna y tuberculosis en medio de la concentración de personas.

La situación también provocó diferentes respuestas políticas. Mientras el Partido Popular planteó que las personas enfermas deberían ser confinadas para evitar contagios, Vox reclamó que fueran devueltas inmediatamente a Marruecos.

El Gobierno español, en cambio, sostuvo que no existe una crisis sanitaria, aunque reconoció que la zona se encuentra tensionada. Sin embargo, según Molina, las autoridades convocaron a los ministros de Sanidad de las comunidades autónomas y acordaron enviar 45.000 dosis de vacunas a Ceuta como medida preventiva.

Además, el Ejecutivo anunció la creación de un mando único para coordinar las acciones y convocó al Consejo de Seguridad Nacional, considerado el máximo organismo de seguridad del país.

Escuelas, comercios y una ciudad bajo presión

El impacto de la crisis excede el plano sanitario y alcanza también a la actividad económica y educativa. Molina explicó que comercios, bares y restaurantes atraviesan dificultades y que la temporada de verano prácticamente quedó paralizada.

Otro de los problemas aparece con el inicio del ciclo lectivo previsto para el 8 de septiembre. Según relató el corresponsal, algunas escuelas están rodeadas de personas y otras fueron utilizadas incluso para alojar a migrantes, lo que genera preocupación entre las familias.

El escenario también afecta a los menores que habitualmente concurren solos a los establecimientos educativos. En ese contexto, surgieron dudas sobre cómo garantizar la seguridad de alumnos y docentes en una ciudad atravesada por la tensión.

La protesta en el fútbol por la situación de Ceuta

La crisis también tuvo repercusiones en el fútbol. Durante un partido, los jugadores del equipo de Ceuta ingresaron con una camiseta que llevaba el mensaje "Ceuta no se vende, Ceuta se defiende", mientras las tribunas se llenaron de banderas y consignas contra el Gobierno.

El momento más llamativo ocurrió una vez iniciado el encuentro. Molina contó que los futbolistas de Ceuta se quedaron parados y abrazados durante unos segundos como señal de protesta por lo que consideran un abandono por parte de España.

Los jugadores de Las Palmas también se sumaron a la protesta y permanecieron inmóviles durante aproximadamente 20 o 30 segundos. El respaldo fue valorado además en las redes sociales del club.

La tensión con Marruecos y el debate migratorio

La crisis de Ceuta también profundizó las diferencias entre España y Marruecos. Molina señaló que desde el Gobierno marroquí volvió a aparecer el concepto de soberanía, algo que generó malestar en España y que fue rechazado por el Ministerio de Relaciones Exteriores español.

Al mismo tiempo, el conflicto comenzó a impactar sobre otros debates vinculados con la inmigración. Según se explicó durante el segmento, cinco comunidades autónomas dieron de baja programas destinados a enseñar árabe y cultura marroquí, entre ellas Madrid.

El escenario alimentó además una discusión sobre el crecimiento de la ultraderecha. Molina advirtió que las imágenes de la crisis dificultan la defensa de las políticas migratorias y pueden contribuir a una mayor polarización social.

España pide ayuda a la Unión Europea

En las últimas horas del segmento se informó que España solicitará fondos a la Unión Europea para hacer frente a la crisis humanitaria en Ceuta. La medida busca aportar recursos frente a una situación que las autoridades ya consideran un problema de gran magnitud.

Sin embargo, también persisten diferencias respecto de la respuesta que debería adoptar España frente a Marruecos, particularmente en relación con los menores migrantes. El debate incluye la posibilidad de negociar su retorno y la coordinación con las autoridades marroquíes.

Para Molina, la situación sigue sin encontrar una salida clara. "Se ha convertido en un laberinto que no tiene salida", sostuvo al describir una crisis en la que los días pasan y los principales problemas permanecen sin resolución.

El conflicto suma además una dimensión internacional por la relación entre España y Marruecos. En ese marco, durante el segmento también se cuestionó cómo puede avanzar la organización conjunta del Mundial de fútbol si ambos países atraviesan al mismo tiempo un conflicto migratorio y diplomático de esta magnitud.